El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender.

Plutarco

Pan con pan, comida de tontos.

Refrán

Somos criaturas tan tornadizas, que acabamos por experimentar los sentimientos que fingimos.

Benjamin Constant de Rebecque

A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿Qué es peor?

Friedrich Hebbel

El hombre se adentra en la multitud por ahogar el clamor de su propio silencio.

Rabindranath Tagore

Quien se eleva demasiado cerca del sol con alas de oro las funde.

William Shakespeare

La enorme multiplicación de libros, de todas las ramas del conocimiento, es uno de los mayores males de nuestra época.

Edgar Allan Poe

Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos.

San Agustín de Hipona

Hay personas a las que la fortuna no les procura más que miedo de perderla.

Conde de Rivarol

Fuera de la sociedad, el hombre es una bestia o un dios.

Aristóteles


Gustave Flaubert


¡Hay tantas maneras de leer, y hace falta tanto talento para leer bien!.


La felicidad es una cosa monstruosa. Quienes la buscan encuentran su castigo.


A los ídolos no hay que tocarlos: se queda el dorado en las manos.


No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.


La manera más profunda de sentir una cosa es sufrir por ella.


Ten cuidado con tus sueños: son la sirena de las almas. Ella canta. Nos llama. La seguimos y jamás retornamos.


A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.


Cuando llegamos a viejos los pequeños hábitos se vuelven grandes tiranías.


La necesidad es un obstáculo indestructible; todo lo que sobre ella se lanza se estrella.


El corazón es una tierra que cada pasión conmueve, remueve y trabaja sobre las ruinas de las demás.


El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente.


Cuidado con la tristeza. Es un vicio.


Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.


La patria, posiblemente, es como la familia, sólo sentimos su valor cuando la perdemos.


Creo que sí mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas.


La añoranza se asfixió bajo el hábito.


La humanidad es como es. No se trata de cambiarla, sino de conocerla.


Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse; antes al contrario, la hacen más profunda.


Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.


Amad el arte, entre todas las mentiras es la menos mentirosa.


Hay que esperar cuando se está desesperado, y andar cuando se espera.



Gustave Flaubert

Gustave Flaubert, (1821-1880) Escritor francés.