Es más fácil juzgar el talento de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas.

Duque de Levis

Vivir es lo más raro de este mundo, pues la mayor parte de los hombres no hacemos otra cosa que existir.

Oscar Wilde

Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.

Juan Zorrilla de San Martín

Lo que no me mata, me fortalece.

Friedrich Nietzsche

Si deseas ser un escritor, ¡escribe!

Anónimo

Vale la pena conocer al enemigo... entre otras cosas por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo.

Margaret Thatcher

No hay un rey que, teniendo fuerza suficiente, no esté siempre dispuesto a convertirse en absoluto.

Thomas Jefferson

Para los que no tenemos religión, nuestro Dios es el trabajo.

Paul Bowles

Nuestro gran error es intentar obtener de cada uno en particular las virtudes que no tiene, y desdeñar el cultivo de las que posee.

Marguerite Yourcenar

Una amistad noble es una obra maestra a dúo.

Paul Charles Bourget


Gustave Flaubert


¡Hay tantas maneras de leer, y hace falta tanto talento para leer bien!.


La felicidad es una cosa monstruosa. Quienes la buscan encuentran su castigo.


A los ídolos no hay que tocarlos: se queda el dorado en las manos.


No le demos al mundo armas contra nosotros, porque las utilizará.


La manera más profunda de sentir una cosa es sufrir por ella.


Ten cuidado con tus sueños: son la sirena de las almas. Ella canta. Nos llama. La seguimos y jamás retornamos.


A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.


Cuando llegamos a viejos los pequeños hábitos se vuelven grandes tiranías.


La necesidad es un obstáculo indestructible; todo lo que sobre ella se lanza se estrella.


El corazón es una tierra que cada pasión conmueve, remueve y trabaja sobre las ruinas de las demás.


El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente.


Cuidado con la tristeza. Es un vicio.


Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.


La patria, posiblemente, es como la familia, sólo sentimos su valor cuando la perdemos.


Creo que sí mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas.


La añoranza se asfixió bajo el hábito.


La humanidad es como es. No se trata de cambiarla, sino de conocerla.


Los recuerdos no pueblan nuestra soledad, como suele decirse; antes al contrario, la hacen más profunda.


Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.


Amad el arte, entre todas las mentiras es la menos mentirosa.


Hay que esperar cuando se está desesperado, y andar cuando se espera.



Gustave Flaubert

Gustave Flaubert, (1821-1880) Escritor francés.