El arte es seducción, no rapto.

Susan Sontag

El amor por la fuerza nada vale, la fuerza sin amor es energía gastada en vano.

Albert Einstein

Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.

Proverbio ganés

Estoy solo y no hay nadie en el espejo.

Jorge Luis Borges

La burocracia en los países latinos parece que se ha establecido para vejar al público

Pío Baroja

Alimentad el espíritu con grandes pensamientos. La fe en el heroísmo hace los héroes.

Benjamin Disraeli

Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos.

José Martí

Los amores mueren de hastío, y el olvido los entierra.

Jean de la Bruyere

Todas las cosas participan de todo, mientras que la inteligencia es infinita y se gobierna a sí misma y no está mezclada con nada.

Anaxágoras

En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco.

Piotr Ilich Tchaikovski


Heráclito de Efeso


Los asnos prefieren la paja al oro.


Más vale apagar una injuria que apagar un incendio.


Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.


Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad.


Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.


A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente.


Los perros sólo ladran a quienes no conocen.


El sol es nuevo cada día.


Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco.


Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.


Sin esperanza se encuentra lo inesperado.


Todo cambia nada es.


Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.


Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen.


Los hombres intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si, después de haberse manchado con barro, quisieran limpiarse con barro.


Inmortales, mortales, inmortales. Nuestra vida es la muerte de los primeros y su vida es nuestra muerte.


La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo.


En el círculo se confunden el principio y el fin.


Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre.


Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña.


Son distintas la aguas que cubren a los que entran al mismo río.



Heráclito de Efeso

Heráclito de Efeso, (540 AC-470 AC) Filósofo griego.