Cuando era joven leía casi siempre para aprender; hoy, a veces, leo para olvidar.

Giovanni Papini

¡Qué súbitas amistades surgen del vino!

John Gay

Un monstruo hay en el mundo: el ocioso.

Thomas Carlyle

La "vida fácil" suele ser la más difícil.

Enrique Jardiel Poncela

Nunca hay que pactar con el error, aun cuando aparezca sostenido por textos sagrados.

Mahatma Gandhi

Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos.

Lucio Anneo Séneca

La penicilina se descubrió por casualidad, el Napalm no.

Jaume Perich

Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.

François de la Rochefoucauld

Amistades que son ciertas nadie las puede turbar.

Miguel de Cervantes Saavedra

Si no hubiera sido inventada la sociedad, el hombre hubiera seguido siendo una bestía salvaje, o, lo que viene a ser lo mismo, un santo.

Mijail Bakunin


Jonathan Swift


Apolo, el dios de la medicina, solía enviar las enfermedades. En el principio, los dos oficios eran uno solo, y sigue siendo así.


Es un axioma que aquel a quien todos conceden el segundo lugar, tiene méritos indudables para ocupar el primero.


Podemos observar en la república de los perros que todo el Estado disfruta de la paz más absoluta después de una comida abundante, y que surgen entre ellos contiendas civiles tan pronto como un hueso grande viene a caer en poder de algún perro principal, el cual lo reparte con unos pocos, estableciendo una oligarquía, o lo conserva para sí, estableciendo una tiranía.


La libertad de conciencia se entiende hoy día, no sólo como la libertad de creer lo que uno quiera, sino también de poder propagar esa creencia.


Visión es el arte de ver las cosas invisibles.


Señor, quisiera saber quien fue el loco que inventó el beso.


Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.


¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!


Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.


El poder arbitrario constituye una tentación natural para un príncipe, como el vino o las mujeres para un hombre joven, o el soborno para un juez, o la avaricia para el viejo, o la vanidad para la mujer.


Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.


La mayoría de las personas son como alfileres: sus cabezas no son lo más importante.


Un solo enemigo puede hacer más daño que el bien que se pueden hacer diez amigos juntos.


Nada es constante en este mundo sino la inconstancia.


Cuando el diablo está satisfecho, es una buena persona.


Todo el mundo quisiera vivir largo tiempo, pero nadie querría ser viejo.


Un hombre nunca debe avergonzarse por reconocer que se equivocó, que es tanto como decir que hoy es más sabio de lo que fue ayer.


Cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él.


La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse.


Tenemos bastante religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.



Jonathan Swift

Jonathan Swift, (1667-1745) Político y escritor irlandés.