La virtud no habita en la soledad: debe tener vecinos.

Confucio

Todas las cosas buenas son nuestras; ya el alma no necesita del cuerpo más que lo que el propio cuerpo necesita del alma.

Robert Browning

Las palabras de un hombre muerto se modifican en las entrañas de los vivientes.

Wystan Hugh Auden

Triste puedo estar solo: para estar alegre, necesito compañía.

Elbert Hubbard

Los conceptos son de todos y se nos imponen desde fuera; las intuiciones siempre son nuestras.

Antonio Machado

Felicidad es el sueño del amor y tristeza su despertar.

Madame Basta

Tomé un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme 'La guerra y la paz' en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia

Woody Allen

La convicción profunda de un hombre le substrae a los ataques del ridículo.

John Stuart Mill

El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.

Fiodor Dostoievski

Cita siempre los errores propios antes de referirte a los ajenos. Así nunca parecerá que presumes.

Noel Clarasó


Georg Christoph Lichtenberg


Resulta imposible atravesar una muchedumbre con la llama de la verdad sin quemarle a alguien la barba.


El matrimonio, al contrario de la fiebre, comienza con calor y termina con frío.


Intentar modificar el carácter de un hombre es como tratar de enseñar a una oveja a tirar de un carro.


Los santos esculpidos han ejercido en el mundo mucha mayor influencia que los vivos.


A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.


Una nación que quiere agradar a todos, puede ser despreciada por todos.


El renombre y el reposo no compaginan.


Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen, pierden el respeto.


Ciertos hombres de mal corazón creen reconciliarse con el cielo cuando dan una limosna.


La mosca que no quiere ser cazada está más segura cuando se posa en el cazamoscas.


El amor es ciego, pero el matrimonio le restaura la vista.


Hay gente que cree que todo cuanto se hace poniendo cara seria es razonable.


No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo.


Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.


Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia.


La inflación es como el pecado; cada gobierno la denuncia, pero cada gobierno la practica.


Nada revela mejor el carácter de los hombres que una burla tomada a mal.


Por lo menos una vez al año todo el mundo es un genio.


Todo el mundo admite que las historias obscenas que uno mismo escribe, distan de tener un efecto tan peligroso como las escritas por otros.



Georg Christoph Lichtenberg

Georg Christoph Lichtenberg, (1742-1799) Profesor de física y científico alemán.