El rico come; el pobre se alimenta.

Francisco de Quevedo

Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello, no.

Bernard Le Bouvier de Fontenelle

El fin del terrorismo no es solamente matar ciegamente, sino lanzar un mensaje para desestabilizar al enemigo.

Umberto Eco

Un corazón grande se llena con poco.

Antonio Porchia

Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.

Heráclito de Efeso

Así es el hombre, ese gran y verdadero anfibio cuya naturaleza puede vivir en mundos heterogéneos y separados.

Thomas Browne

Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad.

Confucio

El amor es como las enfermedades contagiosas, que cuanto más se temen más fácilmente se adquieren.

Chamfort

Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.

Ralph Waldo Emerson

Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel.

Henry David Thoreau


Juvenal


El dinero se llora con un pesar más profundo que a los amigos o a los parientes.


El primer castigo del culpable es que su conciencia lo juzga y no lo absuelve nunca.


Lo que da valor a un placer es usarlo raramente.


Los hombres que tienen los mismos vicios se sostienen mutuamente.


Las bromas son como la sal: se deben usar con gran precaución.


Enhorabuena porque habeis dado un ciudadano a la patria; pero advierte que es con la precisa condición de que con vuestra educación le hagais útil a la república, en la guerra y en la paz.


Todos desean saber, pero pocos pagar el trabajo que vale.


Confiar en todos es insensato; pero no confiar en nadie es neurótica torpeza.


Cada quien sabe lo que trae en su morral.


Es locura manifiesta vivir precariamente para poder morir rico.


El mayor crimen es preferir la vida al honor y, por vivir la vida, perder la razón de vivir.


La integridad del hombre se mide por su conducta, no por sus profesiones.


El hombre feliz es más raro que un cuervo blanco.


Nunca es largo el camino que conduce a la casa de un amigo.


Haz de manera que seas tú admirado y no lo que te pertenece.


Que ni una palabra ni una mirada obscena manchen la casa en donde haya un niño.


Nadie se hizo perverso súbitamente.


Nunca la naturaleza dice una cosa y la sabiduría otra.


El dinero huele bien venga de donde venga.



Juvenal

Juvenal, (67-127) Poeta satírico romano.