El que quiera ser líder debe ser puente.

Proverbio galés

Las armas son instrumentos para matar y los Gobiernos permiten que la gente las fabrique y las compre, sabiendo perfectamente que un revólver no puede usarse en modo alguno más que para matar a alguien.

Giovanni Papini

El amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere por olvido.

Ramón Llull

Recordar que uno va a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que hay algo por perder. Ya se está indefenso. No hay razón alguna para no seguir los consejos del corazón.

Steve Jobs

La ciencia heredada de cien generaciones y el orgullo fruto de cuatro mil años de historia huyen como esclavos cogidos en falta ante la amenaza tempestuosa de un sentimiento.

Ippolito Nievo

La salud del pueblo está en la supremacía de la ley.

Marco Tulio Cicerón

El idioma del corazón es universal: sólo se necesita sensibilidad para entenderlo y hablarlo.

Charles Pinot Duclós

El fin de la ciencia especulativa es la verdad, y el fin de la ciencia práctica es la acción.

Aristóteles

Larga es la noche para el que yace despierto; larga es la milla para el que va cansado; larga es la vida para el necio que no conoce la verdadera ley..

Buda

El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.

Ernest Hemingway


Giovanni Papini


Las armas son instrumentos para matar y los Gobiernos permiten que la gente las fabrique y las compre, sabiendo perfectamente que un revólver no puede usarse en modo alguno más que para matar a alguien.


Cuando era joven leía casi siempre para aprender; hoy, a veces, leo para olvidar.


Si un hombre cualquiera, incluso vulgar, supiera narrar su propia vida, escribiría una de las más grandes novelas que jamás se haya escrito.


El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.


Una salud demasiado espléndida es inquietante, pues su vecina, la enfermedad, está presta siempre a abatirla.


Quiero saberlo todo. Y siempre me encuentro como antes, triste como la vida y resignado como la sabiduría.


El amor no es capaz de ver los lados malos de un ser; el odio no es capaz de ver los lados buenos.


Temo a un solo enemigo que se llama, yo mismo.


Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras.


Hay quien tiene el deseo de amar, pero no la capacidad de amar.


El dinero, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir todos los días a miles de almas.


La ira es como el fuego; no se puede apagar sino al primer chispazo. Después es tarde.


Si es cierto que en cada amigo hay un enemigo potencial. ¿Por qué no puede ser que cada enemigo oculte un amigo que espera su hora?


Todo hombre no vive más que por lo que espera.


El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga.



Giovanni Papini

Giovanni Papini, (1881-1956) Escritor italiano.