Imponer condiciones excesivamente duras es dispensar de su cumplimiento.

Napoleón Bonaparte

Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.

Lucio Anneo Séneca

La religión es el opio del pueblo.

Karl Marx

Ningún gobierno puede sostenerse sin el principio del temor así como del deber. Los hombres buenos obedecerán a este último, pero los malos solamente al primero.

Thomas Jefferson

Es más fácil amar a la humanidad en general que al vecino.

Eric Hoffer

Hay que haber vivido un poco para comprender que todo lo que se persigue en esta vida sólo se consigue arriesgando a veces lo que más se ama.

André Gide

No es vencido sino el que cree serlo.

Fernando de Rojas

Pienso que una vida dedicada a la música es una vida bellamente empleada, y es a eso a lo que he dedicado la mía.

Luciano Pavarotti

En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre.

Friedrich Nietzsche

Nada se sabe bien sino por medio de la experiencia.

Francis Bacon


Erasmo de Rotterdam


Una buena gran parte del arte del bien hablar consiste en saber mentir con gracia.


Mejor es prevenir que curar.


En el estudio no existe la saciedad.


Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos.


La felicidad consiste, principalmente, en conformarse con la suerte; es querer ser lo que uno es.


Para el hombre dichoso todos los países son su patria.


La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa.


La filosofía es una meditación de la muerte.


La sabiduría de este mundo es la madre y raíz de todos los males.


La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.


Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, sólo uno. Pero es el mejor de todos.


En el país de los ciegos el tuerto es el rey.


El colmo de la estupidez es aprender lo que luego hay que olvidar.


El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento.



Erasmo de Rotterdam

Erasmo de Rotterdam, (1469-1536) Humanista neerlandés.