Me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como que no existe.

Gabriel García Márquez

¡Insensato quien fía al porvenir!

Jean-Baptiste Racine

Al progreso no hay quien lo pare. Dios creó el mundo en seis días. ¿Y que tenemos hoy? La semana de cinco días.

Peter Alexander Ustinov

La muerte como final de tiempo que se vive sólo puede causar pavor a quien no sabe llenar el tiempo que le es dado a vivir.

Viktor Frankl

Saber es acordarse.

Aristóteles

Las críticas no serán agradables, pero son necesarias.

Winston Churchill

La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante.

Miguel de Unamuno

Sería una necedad pretender que el pueblo no puede cometer errores políticos. Puede cometerlos, y graves. El pueblo lo sabe y paga las consecuencias; pero comparados con los errores que han sido cometidos por cualquier género de autocracia, estos otros carecen de importancia.

John Calvin Coolidge

Nuestro gozo, en un pozo.

Refrán

La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo. Y no es -lo que queda dicho- una aseveración, ya que, sobre ella, tengo también mis dudas.

Camilo José Cela

Friedrich Nietzsche


La sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura.


Sin música la vida sería un error.


Para llegar a ser sabio, es preciso querer experimentar ciertas vivencias, es decir, meterse en sus fauces. Eso es, ciertamente, muy peligroso; más de un sabio ha sido devorado al hacerlo.


El remordimiento es como la mordedura de un perro en una piedra: una tontería.


Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.


La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.


La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano.


Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.


Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.


La irracionalidad de una cosa no es un argumento en contra de su existencia, sino más bien una condición de la misma.


En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.


Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.


El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.


No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que al igual o al superior.


La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio.


La madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba cuando era niño.


No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si éste llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.


Cuando se tienen muchas cosas que meter en él, el día tiene cien bolsillos.


Toda convicción es una cárcel.


Lo que hacemos no es nunca comprendido, y siempre es acogido sólo por los elogios o por la crítica.


Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que esperar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad.


Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo.


Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti.


El matrimonio acaba muchas locuras cortas con una larga estupidez.


El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices.


Nuestro destino ejerce su influencia sobre nosotros incluso cuanto todavía no hemos aprendido su naturaleza; nuestro futuro dicta las leyes de nuestra actualidad.


Sin arte la vida sería un error.


La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido.


La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre.


Lo absurdo de una cosa no prueba nada contra su existencia, es, más bien, condición de ella.


Mucho tienen que hacer los padres para compensar el hecho de tener hijos.


El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación.


Si sólo se dieran limosnas por piedad, todos los mendigos hubieran ya muerto de hambre.


El sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse.


Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado.


Las convicciones son más peligrosos enemigos de la verdad que las mentiras.


El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.


Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".


Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal.


En algunos la castidad es una virtud, en muchos es casi un vicio.


Tener fe significa no querer saber la verdad.


El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.


La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar.


En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre.


Las razas laboriosas encuentran una gran molestia en soportar la ociosidad.


Lo que no me mata, me fortalece.


¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?


El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.


El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.


Hay almas esclavizadas que agradecen tanto los favores recibidos que se estrangulan con la cuerda de la gratitud.


La edad de casarse llega mucho antes que la de quererse.


Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.


Nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía.


Todo idealismo frente a la necesidad es un engaño.


Tenemos arte para no morir de la verdad.


El hombre se define como ser que evalúa, como ser que ama por excelencia.


¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?.


La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a ella, sino porque estamos acostumbrados al amor.


Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya.


El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.


Cuando me encuentro con una criatura, encuentro la voluntad del poder.


Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.


Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.


Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.


La demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.


Un filósofo casado es, para decirlo claro, una figura ridícula.


Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.


La mujer perfecta es un tipo humano superior al varón perfecto, pero también es un ejemplar mucho más raro.




Friedrich Nietzsche, (1844-1900) Filosofo alemán.