Las mujeres y la música nunca deben tener fecha.

Oliver Goldsmith

Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás.

Benjamin Franklin

Todo cabe en lo breve. Pequeño es el niño y encierra al hombre; estrecho es el cerebro y cobija el pensamiento; no es el ojo más que un punto y abarca leguas.

Alejandro Dumas

Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.

Pitágoras de Samos

El verdadero medio de ganar mucho consiste en no querer nunca ganar demasiado.

Fénelon

¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!

Miguel de Cervantes Saavedra

Si los triangulos hicieran un dios, lo idearían con tres lados.

Montesquieu

Jamás hallé compañera más sociable que la soledad.

Henry David Thoreau

Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.

Anónimo

La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre.

Tácito


José Saramago


Las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si están allí es para que podamos llegar al otro margen, el otro margen es lo que importa.


Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.


El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.


Hay quien me niega el derecho de hablar de Dios, porque no creo. Y yo digo que tengo todo el derecho del mundo. Quiero hablar de Dios porque es un problema que afecta a toda la humanidad.


La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva.


Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos.


No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada.


Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.


Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.


No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.


Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.



José Saramago

José Saramago, (1922-2010) Escritor portugués.