Una casa sin libros es una casa sin dignidad.

Edmundo de Amicis

Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad.

Jean de la Bruyere

No puedo pensar en ninguna necesidad en la infancia tan fuerte como la necesidad de la protección de un padre.

Sigmund Freud

A vivir se aprende toda la vida, y toda la vida se ha de aprender a morir.

Lucio Anneo Séneca

No es oro todo lo que reluce, ni todo lo que anda errante está perdido.

J. R. R. Tolkien

Lo que más me inquieta es que en España todos se preguntan: ¿qué va a pasar? Casi nadie se pregunta: ¿qué vamos a hacer?

Julián Marías

La verdad puede ocultarse, pero no extinguirse.

Frank Lloyd Wright

La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo.

George Herbert

Ver a través de todo es lo mismo que no ver.

Clive Staples Lewis

El secreto de un matrimonio feliz es perdonarse mutuamente el haberse casado.

Sacha Guitry


Rudyard Kipling


Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé; sus nombres son cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué.


Los peores embusteros son los propios temores.


No hay mayor placer que el de encontrar un viejo amigo, salvo el de hacer uno nuevo.


Si encomiendas a un hombre más de lo que puede hacer, lo hará. Si solamente le encomiendas lo que puede hacer, no hará nada.


Siempre me he inclinado a pensar bien de todo el mundo; evita muchos problemas.


La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.


Toma problemas prestados, si te lo dicta tu naturaleza, pero no los prestes a tus vecinos.


La victoria y el fracaso son dos impostores, y hay que recibirlos con idéntica serenidad y con saludable punto de desdén.


Se aprende más por lo que la gente habla entre sí o por lo que se sobrentiende, que planteándose preguntas.


La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil.



Rudyard Kipling

Rudyard Kipling, (1865-1936) Novelista británico.