Vale más vivir y morir de una vez, que no languidecer cada día en nuestra habitación bajo el pretexto de preservarnos.

Robert Louis Stevenson

Crecí besando libros y pan. Desde que besé a una mujer, mis actividades con el pan y los libros perdieron interés.

Salman Rushdie

De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.

Napoleón Bonaparte

Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.

Walt Whitman

Una cosa es saber y otra saber enseñar.

Marco Tulio Cicerón

Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir.

Martin Luther King

Pueblos libres, recordad esta máxima: Podemos adquirir la libertad, pero nunca se recupera una vez que se pierde.

Jean Jacques Rousseau

En lo pasado está la historia del futuro.

Juan Donoso Cortés

Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.

Oscar Wilde

¿Significa progreso el que el antropófago coma con cuchillo y tenedor?

Stanislaw Jerzy Lec

Oscar Wilde


Adoro los placeres sencillos; son el último refugio de los hombres complicados.


No soy tan joven como para saberlo todo.


Parecer discreto vale tanto como entender una cosa, y es mucho más fácil.


Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.


Los niños son siempre el símbolo del eterno matrimonio entre el amor y el deseo.


La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación.


Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas.


Es bastante difícil no ser injusto con lo que uno ama.


Cínico: un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.


Mientras la guerra sea considerada como mala, conservará su fascinación. Cuando sea tenida por vulgar, cesará su popularidad.


A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.


Logro resistirlo todo, salvo la tentación.


Que un hombre muera por una causa no significa nada en cuanto al valor de la causa.


Vivir es lo más raro de este mundo, pues la mayor parte de los hombres no hacemos otra cosa que existir.


Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.


Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor.


La mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella.


Los buenos terminan felices; los malos, desgraciados. Eso es la ficción.


Resulta de todo punto monstruosa la forma en que la gente va por ahí hoy en día criticándote a tus espaldas por cosas que son absolutamente y completamente ciertas.


No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.


La ambición es el último refugio del fracaso.


En esta vida la primera obligación es ser totalmente artificial. La segunda todavía nadie la ha encontrado.


A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.


Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.


Sólo los superficiales llegan a conocerse a sí mismos.


Sólo publican memorias aquellas personas que ya han perdido totalmente la memoria.


La mejor base para un matrimonio feliz es la mutua incomprensión.


El encanto del matrimonio es que provoca el desencanto necesario por las dos partes.


En los mejores días del arte no existían los críticos del arte.


Hay mucho que decir en favor del periodismo moderno. Al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad.


No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.


Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.


El cinismo consiste en ver las cosas como realmente son, y no como se quiere que sean.


Es absurdo dividir a la gente en buena y mala. La gente es tan sólo encantadora o aburrida.


Después de todo, ¿qué es la moda? Desde el punto de vista artístico una forma de fealdad tan intolerable que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses.


El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos.


El arte es la forma más intensa de individualismo que el mundo ha conocido.


Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben.


Los solteros ricos deberían pagar más impuestos. No es justo que unos sean más felices que otros.


Los niños comienzan por amar a los padres. Cuando ya han crecido, los juzgan, y, algunas veces, hasta los perdonan.


Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame


En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza.


Ciertamente, Whistler es uno de los grandes maestros de la pintura, en mi opinión. Y he de añadir que el mismo Mr. Whisler está completamente de acuerdo con esta opinión.


Un hombre que no piensa en sí mismo no piensa en nada.


Cuanto más conservadoras son las ideas, más revolucionarios los discursos.


Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.


Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad exasperante.


En estos tiempos los jóvenes piensan que el dinero lo es todo, algo que comprueban cuando se hacen mayores.


Una sociedad se embrutece más con el empleo habitual de los castigos que con la repetición de los delitos.


Un sentimental es un hombre que ve un absurdo valor en todo, y no conoce el precio fijo de nada.


El único deber que tenemos con la historia es rescribirla.


Lo único que se conseguirá diciendo siempre la verdad es ser siempre descubierto.


Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo.


Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren.


A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.


La moda es siempre un esperpento tal que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses.


No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.


Se llama matrimonio de conveniencia a un matrimonio de personas que no se convienen en absoluto.


El único deber es el deber de divertirse terriblemente.


La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino que uno es joven.


Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones.


El deber es lo que esperamos que hagan los demás, no lo que hacemos nosotros mismos.


Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.


Haría cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar, o ser un miembro útil de la comunidad.


Antes del impresionismo no había sombras azules.


El hombre puede creer en lo imposible, pero no creerá nunca en lo improbable.


Matar es una estupidez. Nunca debe hacerse nada de lo que no se pueda hablar en la sobremesa.


Los libros que el mundo llama inmorales son los que muestran su propia vergüenza.


La vida es simplemente un mal cuarto de hora formado por momentos exquisitos.


Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos.


Siempre es bueno dar consejos, pero darlos buenos es fatal.


Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.


Las preguntas no son nunca indiscretas. Las respuestas, a veces sí.


Las mujeres son un sexo decorativo. Nunca tienen, nada que decir, pero lo dicen deliciosamente.


Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen.


La sociedad perdona a veces al criminal, pero no perdona nunca al soñador.


Los placeres sencillos son el último refugio de los hombres complicados.


Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.


El patriotismo es la virtud de los depravados.


La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse.


Las pequeñas acciones de cada día hacen o deshacen el carácter.


El escultor piensa en mármol.


Cómo tener confianza de una mujer que le dice a uno su verdadera edad. Una mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo.


Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos.


El valor de una idea no tiene nada que ver con la sinceridad del hombre que la expresa.


Los músicos son terriblemente irrazonables. Siempre quieren que uno sea totalmente mudo en el preciso momento que uno desea ser completamente sordo.


La fuerza de las mujeres depende de que la psicología no puede explicarla. Los hombres pueden ser analizados; las mujeres sólo pueden ser amadas.


Aconsejar economía a los pobres es a la vez grotesco e insultante. Es como aconsejar que coma menos al que se está muriendo de hambre.


La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final.


Sólo hay una cosa en el mundo peor que estar en boca de los demás, y es no estar en boca de nadie.


Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho.


Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tienen tiempo, ¡están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás...!


Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida.


Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve.


Todos matan lo que aman: el cobarde, con un beso; el valiente, con una espada.


Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.


Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.


La diferencia entre literatura y periodismo es que el periodismo es ilegible y la literatura no es leída.


Si nunca se habla de una cosa, es como si no hubiese sucedido.


Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida.


La razón de que todos seamos tan amigos de pensar bien de los demás, es que todos tememos por nosotros mismos. La base del optimismo es simplemente el miedo.


El mundo llama inmorales a los libros que le explican su propia vergüenza.


Los hombre jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres viejos quieren ser infieles y no lo logran.


Nada se parece tanto a la ingenuidad como el atrevimiento.


El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.


Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado.


El sufrimiento es el medio por el cual existimos, porque es el único gracias al cual tenemos conciencia de existir.


Más veces descubrimos nuestra sabiduría con nuestros disparates que con nuestra ilustración.


El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.


Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos.


La belleza, como la sabiduría, ama al adorador solitario.


La rebeldía a los ojos de todo aquel que haya leído algo de historia, es la virtud original del hombre.


Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.


Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.


La experiencia no tiene valor ético alguno, es simplemente el nombre que damos a nuestros errores.


El único encanto del pasado consiste en que es el pasado.


Mientras que para la sociedad no existe mayor pecado que la vida contemplativa, los más cultos opinan que la contemplación es la ocupación natural del hombre.


Mejor ser un cohete caído que no haber resplandecido nunca.


Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, me quedo dormido inmediatamente.


Ser natural es la más difícil de las poses.


La educación es algo admirable, sin embargo, es bueno recordar, que nada que valga la pena se puede enseñar.


Como no fue genial, no tuvo enemigos.


El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.


Cualquiera puede hacer historia; pero sólo un gran hombre puede escribirla.


En asuntos de vital importancia, el estilo, y no la sinceridad, es lo verdaderamente vital.


Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza.


Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante.


El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.


La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable.


El arte no es algo que se pueda tomar y dejar. Es necessario para vivir.


La única manera en que un hombre debe comportarse con una mujer es: haciendo el amor con ella, si es bonita, o con otra, si es fea.


Es peligroso escuchar. Se corre el riesgo de que le convenzan; y un hombre que permite que le convenzan con una razón, es un ser absolutamente irracional.


Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor.


Cualquiera puede hacer una cosa, el mérito está en hacer creer al mundo que uno lo ha hecho.


La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.


Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte.


Cuando un hombre se casa por segunda vez, es porque adoraba a su primera mujer.


Ouida amaba a Lord Lytton con un amor que convirtió la vida de él en un infierno.


No hay hombre lo bastante rico para comprar su pasado.


Para tener buena salud lo haría todo menos tres cosas: hacer gimnasia, levantarme temprano y ser persona responsable.


Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.


Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más.


Se puede admitir la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable.




Oscar Wilde, (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.