También a un gran hombre lo puede exasperar una miserable mosca.

José Martí

Con viento mi esperanza navegaba; perdonóla la mar, matóla el puerto.

Lope de Vega

Tienen derecho a censurar los que tienen corazón para ayudar.

William Penn

En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.

Arthur Schopenhauer

¿Quién sería lo bastante insensato para morir sin haber dado al menos la vuelta a su cárcel?

Marguerite Yourcenar

El que no tiene carácter no es un hombre: es una cosa.

Chamfort

Vivimos bajo el mismo techo, pero ninguno tenemos el mismo horizonte.

Konrad Adenauer

Lo que no quieras que los otros te hagan a ti, no lo hagas a los otros.

Confucio

Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica.

Jorge Luis Borges

Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.

José Ortega y Gasset


Anthelme Brillat-Savarín


La suerte de las naciones depende de su manera de alimentarse.


Aquellos que padecen una indigestión o una borrachera no saben lo que es comer ni lo que es beber.


Convidar es asumir la responsabilidad del bienestar del convidado durante el tiempo que está bajo nuestro techo.


En la mesa nadie se aburre durante la primera hora.


El que recibe a sus amigos y no presta ningún cuidado personal a la comida que ha sido preparada, no merece tener amigos.


Un postre sin queso es como una doncella hermosa, pero tuerta.


Se aprende a ser cocinero, pero se nace catador.


Lo que distingue al hombre inteligente de los animales es el modo de comer.


La cualidad indispensable para un buen cocinero es la puntualidad, pero es también la de los invitados.


Dime lo que comes y te diré quién eres.



Anthelme Brillat-Savarín

Anthelme Brillat-Savarín, (1755-1826) Gastrónomo y escritor francés.