El acento es el que convence y no la palabra.

Delphine-Gay de Girardin

Cuando llegamos a viejos los pequeños hábitos se vuelven grandes tiranías.

Gustave Flaubert

No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan.

Jean Paul Sartre

Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudanía, porque su género de vida es abyecto y contrario a la virtud.

Aristóteles

En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte.

Honoré de Balzac

Sentir y pensar, considerándolo bien, son como el ciego que guía al cojo.

Franz Grillparzer

La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.

Sócrates

Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer, sino de una esperanza a otra.

Samuel Johnson

El pecado ofende a Dios lo que perjudica al hombre.

Santo Tomás de Aquino

Quien no puede guardar sus pensamientos dentro de sí, será incapaz de hacer grandes cosas.

Thomas Carlyle


Marqués de Vauvenargues


La soledad es al espíritu lo que la dieta al cuerpo.


Si nuestros amigos nos hacen favores, pensamos que nos los deben a título de amigos, pero no pensamos que no nos deben su amistad.


Pasión más viva que la amistad es el odio.


Los grandes pensamientos nacen con el corazón.


La claridad es el barniz de los maestros.


El arte de agradar es el arte de engañar.


No es verdad que se haya hecho fortuna cuando no se sabe disfrutar de ella.


Si bien es cierto que las alegrías son cortas, tampoco nuestros pesares son muy largos.



Marqués de Vauvenargues

Marqués de Vauvenargues, (1715-1747) Moralista francés.