Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.

Confucio

Hay mucha diferencia entre viajar para ver países y para ver pueblos.

Jean Jacques Rousseau

La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.

Woody Allen

Somos lo que hacemos, no lo que pensamos ni lo que sentimos.

Anónimo

Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo.

Stephen Leacock

El único hombre que es realmente libre es aquel que puede rechazar una invitación a comer sin dar una excusa.

Jules Renard

El 28 de diciembre nos recuerda lo que somos durante los otros 364 días del año.

Mark Twain

A los silenciosos no se les puede quitar la palabra.

Stanislaw Jerzy Lec

El corazón del hombre necesita creer algo, y cree mentiras cuando no encuentra verdades que creer.

Mariano José de Larra

El temor empieza toda sabiduría, y quien no tiene temor, no puede saber.

Francisco de Quevedo

José Ortega y Gasset


No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.


El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza.


Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.


¿Qué perfección es ésta que complace y no subyuga, que admira y no arrastra?


Dime cómo te diviertes y te diré quién eres.


El amor, más que un poder elemental, parece un género literario. Porque el amor, más que un instinto, es una creación, y aun como creación nada primitiva en el hombre.


Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.  


El que no pueda lo que quiera, que quiera lo que pueda.


En la morfología del ser femenino, acaso no haya figuras más extrañas que las de Judit y Salomé, las dos mujeres que van con dos cabezas cada una: la suya y la cortada.


La máxima especialización equivale a la máxima incultura.


La vida nos ha sido dada, pero no nos ha sido dada hecha.


Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral.


De querer ser a creer que se es ya, va la distancia de lo trágico o lo cómico.


Ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión.


El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.


Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión.


El hombre se diferencia del animal en que bebe sin sed y ama sin tiempo.


El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser. Es el amor que empieza con el amor.


Yo soy yo y mi circunstancia.


Que no sabemos lo que nos pasa: eso es lo que nos pasa.  


Mientras el tigre no puede dejar de ser tigre, no puede destigrarse, el hombre vive en riesgo permanente de deshumanizarse.  


Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen.


La civilización no dura porque a los hombres sólo les interesan los resultados de la misma: los anestésicos, los automóviles, la radio. Pero nada de lo que da la civilización es el fruto natural de un árbol endémico. Todo es resultado de un esfuerzo. Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde.


Lo menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo.


El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor en cambio, es un eterno insatisfecho.


El hombre es el ser que necesita absolutamente de la verdad y, al revés, la verdad es lo único que esencialmente necesita el hombre, su única necesidad incondicional.


Los hombres más capaces de pensar sobre el amor son los que menos lo han vivido; y los que lo han vivido suelen ser incapaces de meditar sobre él.


La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.


Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.


Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender.


La vida es una serie de colisiones con el futuro; no es una suma de lo que hemos sido, sino de lo que anhelamos ser.


La mayor parte de los hombres tiene una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hacen de ella.


El malvado descansa algunas veces; el necio jamás.


En tanto que haya alguien que crea en una idea, la idea vive.


La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático.


La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda.


Evitemos suplantar con nuestro mundo el de los demás.


Un historiador es un profeta al revés.


Una buena parte de los hombres no tiene más vida interior que la de sus palabras, y sus sentimientos se reducen a una existencia oral.


La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.


El mundo es la suma total de nuestras posibilidades vitales.


Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos.


Lo que más vale en el hombre es su capacidad de insatisfacción.


La técnica es el esfuerzo para ahorrar esfuerzo.


Es funesto que nos acostumbremos a reconocer como ejemplos de sana belleza algunas obras clásicas, que acaso son objetivamente muy valiosas, pero que no causan deleite.


El pensamiento es la única cosa del Universo de la que no se puede negar su existencia: negar es pensar.


Cada cosa que existe es una virgen que ha de ser amada para hacerse fecunda.


La vida humana eterna sería insoportable. Cobra valor precisamente porque su brevedad la aprieta, densifica y hace compacta.


Para el escritor hay una cuestión de honor intelectual en no escribir nada susceptible de prueba, sin poseer antes ésta.


Es el porvenir quien debe imperar sobre el pretérito, y de él recibimos la orden para nuestra conducta frente a cuanto fue.


Cuidado de la democracia. Como norma política parece cosa buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.


Enamorarse es sentirse encantado por algo, y algo sólo puede encantar si es o parece ser perfección.


No hay amor sin instinto sexual. El amor usa de este instinto como de una fuerza brutal, como el bergantín usa el viento.


El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar.


Es importante acentuar el papel que juegan sobre el amor la fisonomía y los gestos tales como un beso. Revelan el auténtico ser de la persona que amamos.


Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñes.




José Ortega y Gasset, (1883-1955) Filósofo y ensayista español.