Las leyes no se mejorarían nunca si no existieran numerosas personas cuyos sentimientos morales son mejores que las leyes existentes.

John Stuart Mill

La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.

André Maurois

Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.

Aristóteles

El mal, en cualquier forma que tome dentro de lo humano, no tiene significación alguna para una alma fuerte, aplomada y segura de sí misma.

Benito Pérez Galdos

La fama suele alcanzar a aquellos que están pensando en otra cosa.

Oliver Wendell Holmes

Cuanto mayor es la prosperidad tanto menor se debe confiar en ella.

Lucio Anneo Séneca

¿Para qué es oro el tiempo más que para verlo pasar acariciándolo?

Camilo José Cela

En la adversidad una persona es salvada por la esperanza.

Menandro de Atenas

Nunca he engañado a mi mujer. No es ningún mérito: la amo.

Georges Duhamel

Hazme la barba, hacerte he el copete.

Refrán


Muslih-Ud-Din Saadi


Teme a quien te teme, aunque él sea una mosca y tú un elefante.


Si discutes mucho para probar tu sabiduría, pronto probarás tu ignorancia.


El hombre, por lo común, sólo sabe reconocer su felicidad en la medida de la desgracia que ha experimentado.


El exceso de severidad produce odio, como el exceso de indulgencia debilita la autoridad.


Creer que un enemigo débil no puede dañarnos, es creer que una chispa no puede incendiar el bosque.


Temo a Dios, y después de Dios temo principalmente al que no le teme.



Muslih-Ud-Din Saadi

Muslih-Ud-Din Saadi, (1184-1291) Poeta persa.