El que te habla de los defectos de los demás, con los demás hablará de los tuyos.

Denis Diderot

La naturaleza humana es buena y la maldad es esencialmente antinatural.

Confucio

Si la fama sólo llega después de la muerte, no tengo prisa en conseguirla.

Marco Aurelio

El tiempo saca a luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor.

Quinto Horacio Flaco

La altivez es útil, todo hombre debe ser altivo.

Fénelon

Las ideas son capitales que sólo ganan intereses entre las manos del talento.

Conde de Rivarol

Amar y sufrir es, a la larga, la única forma de vivir con plenitud y dignidad.

Gregorio Marañón

Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.

Sam Keen

Las circunstancias hacen a los hombres hábiles lo que ellos quieren ser, y pueden con los hombres débiles.

Mariano José de Larra

La guerra terminaría si los muertos pudiesen regresar.

James Baldwin


Tristan Bernard


Para mí la vanidad es una dolencia tan superficial, que basta con rascarme un rato para que se me quite.


Los amores son como las setas, que no sabe uno si son venenosas hasta que ya las ha comido y es demasiado tarde.


El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada.


Prefiero ser accionista de una buena empresa que sólo propietario de una mala.


Dos cosas me admiran: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres.



Tristan Bernard

Tristan Bernard, (1866-1947) Novelista y periodista francés.