Vencer sin peligro es ganar sin gloria.

Lucio Anneo Séneca

La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.

Victor Hugo

La juventud es una religión a la que uno siempre acaba convirtiéndose.

André Malraux

El mundo no puede dar alegrías tan grandes como son las que quita.

Lord Byron

Si sufres injusticias consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas.

Pitágoras de Samos

En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.

Antonio Machado

La ambición jamás se detiene, ni siquiera en la cima de la grandeza.

Napoleón Bonaparte

¿De qué sirve la libertad política para los que no tienen pan? Sólo tiene valor para los teorizantes y los políticos ambiciosos.

Jean Paul Marat

La más dulce vida consiste en no saber nada.

Sófocles

La soledad es al espíritu lo que la dieta al cuerpo.

Marqués de Vauvenargues


John Galsworthy


Sólo hay una regla para todos los políticos del mundo: no digas en el poder lo que decías en la oposición.


Si no pensáis en el futuro, nunca lo tendréis.


El idealismo aumenta en proporción directa de la distancia que nos separa del problema.


La justicia es una máquina que se mueve por sí misma, en cuanto que se la acciona una vez.


El valor de un sentimiento se mide por la cantidad de sacrificio que estás preparado a hacer por él.



John Galsworthy

John Galsworthy, (1867-1933) Escritor inglés.