Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros.

George Orwell

En realidad, prefiero la ciencia a la religión. Si me dan a escoger entre Dios y el aire acondicionado, me quedo con el aire.

Woody Allen

Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo

Proverbio húngaro

El genio convierte la excepción en regla.

Eugenio Trias

Compra lo necesario, no lo conveniente.

Ovidio

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Refrán

Un buen retrato es una biografía pintada.

Anatole France

De bien nacidos es ser agradecidos.

Refrán

La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.

Proverbio judío

La aspiración democrática no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana.

Franklin Delano Roosevelt


Juan Pablo II


Solamente la libertad que se somete a la Verdad conduce a la persona humana a su verdadero bien. El bien de la persona consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad.


¡La Iglesia de hoy no necesita "cristianos a tiempo parcial", sino cristianos de una pieza!


No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.


La auténtica intuición artística va más allá de lo que perciben los sentidos y, penetrando la realidad, intenta interpretar su misterio escondido.


Los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz.


La familia está llamada a ser templo, o sea, casa de oración: una oración sencilla, llena de esfuerzo y ternura. Una oración que se hace vida, para que toda la vida se convierta en oración.


La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo.


Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz sino viene acompañada de equidad , verdad, justicia, y solidaridad.


Todos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo: lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es sólo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su espíritu.


La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte.


Dios se deja conquistar por el humilde y rechaza la arrogancia del orgulloso.


El verdadero conocimiento y la auténtica libertad se hallan en Jesús. Dejad que Jesús forme parte siempre de vuestra hambre de verdad y justicia, y de vuestro compromiso por el bienestar de vuestros semejantes.


El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad.


La violencia jamás resuelve los conflictos, ni siquiera disminuye sus consecuencias dramáticas.


La guerra es siempre una derrota de la humanidad.


El terrorismo nace del odio, se basa en el desprecio de la vida del hombre y es un auténtico crimen contra la humanidad.


La peor prisión es un corazón cerrado.


Si nos alejamos de Dios, ¿quién nos garantiza que un día un poder humano no reivindique de nuevo el derecho a decidir qué vida humana vale y cuál no vale?


Las obras de arte hablan de sus autores, introducen en el conocimiento de su intimidad y revelan la original contribución que ofrecen a la historia de la cultura.


Los medios de comunicación han acostumbrado a ciertos sectores sociales a escuchar lo que «halaga los oídos».


Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz.


Por eso América: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si quieres la justicia defiende la vida. Si quieres la vida, abraza la verdad, la verdad revelada por Dios.


Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud.


Cuando el cristianismo se convierte en instrumento del nacionalismo, queda herido en su corazón y se convierte en estéril.


El hombre es esencialmente un ser social; con mayor razón, se puede decir que es un ser familiar.


La libertad de buscar y decir la verdad es un elemento esencial de la comunicación humana, no sólo en relación con los hechos y la información, sino también y especialmente sobre la naturaleza y destino de la persona humana, respecto a la sociedad y el bien común, respecto a nuestra relación con Dios.


La espiral de la violencia sólo la frena el milagro del perdón.


La verdad y la solidaridad son dos elementos claves que permiten a los profesionales de los medios de comunicación convertirse en promotores de la paz.


Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que no estamos abandonados a nosotros mismos.


En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios.


El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son fruto precioso del matrimonio.


El futuro depende, en gran parte, de la familia, lleva consigo el porvenir mismo de la sociedad; su papel especialísimo es el de contribuir eficazmente a un futuro de paz.


Me afecta cualquier amenaza contra el hombre, contra la familia y la nación. Amenazas que tienen siempre su origen en nuestra debilidad humana, en la forma superficial de considerar la vida.


La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida.


El artista vive una relación peculiar con la belleza. En un sentido muy real puede decirse que la belleza es la vocación a la que el Creador le llama con el don del talento artístico.


El respeto a la vida es fundamento de cualquier otro derecho, incluidos los de la libertad.


La democracia necesita de la virtud, si no quiere ir contra todo lo que pretende defender y estimular.


No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón.


La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida.


La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad.


El sufrimiento humano ha alcanzado su culmen en la pasión de Cristo.


El desarrollo es el nuevo nombre de la paz.


Amar es lo contrario de utilizar.



Juan Pablo II

Juan Pablo II, (1920-2005) Papa de la iglesia católica.