A fin de cuentas, todo es un chiste.

Charles Chaplin

Mejor aplicar el llanto siempre que sea posible, como la medicina antigua aplicaba la sangría.

Alejandro Casona

La hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud.

François de la Rochefoucauld

Sólo yo tengo el derecho de corregir, pues sólo puede castigar quien ama.

Rabindranath Tagore

El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.

Simone de Beauvoir

Muy frágil es la belleza.

Ovidio

Un hombre nunca debe avergonzarse por reconocer que se equivocó, que es tanto como decir que hoy es más sabio de lo que fue ayer.

Jonathan Swift

La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático.

José Ortega y Gasset

Todo el mundo desea ser feliz, pero no que lo sea todo el mundo.

Jaume Perich

Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.

Proverbio alemán

Mark Twain


La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta, y hacer lo que preferirías no hacer.


El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir.


Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa.


En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene.


Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años.


El trabajo consiste en lo que un organismo está obligado a hacer; el juego consiste en lo que un organismo no está obligado a hacer.


Todo hombre es como la Luna: con una cara oscura que a nadie enseña.


El paraíso lo prefiero por el clima; el infierno por la compañía.


El arte de vivir consiste en conseguir que hasta los sepultureros lamenten tu muerte.


Nunca he permitido que la escuela entorpeciese mi educación.


Cuando era más joven podía recordar todo, hubiera sucedido o no.


Honestidad: la mejor de todas las artes perdidas.


Es mejor ser un joven abejorro que una vieja ave del paraíso.


Y así va el mundo. Hay veces en que deseo sinceramente que Noé y su comitiva hubiesen perdido el barco.


El 28 de diciembre nos recuerda lo que somos durante los otros 364 días del año.


Recogéis a un perro que anda muerto de hambre, lo engordáis y no os morderá. Esa es la diferencia más notable que hay entre un perro y un hombre.


Un banquero es un señor que nos presta un paraguas cuando hace sol y nos lo exige cuando empieza a llover.


La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa.


Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado.


Para lograr todo el valor de una alegría has de tener con quien repetirla.


Actúa siempre con acierto. Esto tranquilizará a algunas personas y asombrará al resto.


Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras.


He descubierto que no hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él.


Hay muy buenas protecciones contra la tentación, pero la más segura es la cobardía.


Nada necesita tanto una reforma como las costumbres ajenas.


¿Por qué nos alegramos en las bodas y lloramos en los funerales? Porque no somos la persona involucrada.


La gran diferencia entre un gato y un mentiroso es que el gato tiene apenas nueve vidas.


Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva.


Hay tres clases de mentiras: La mentira, la maldita mentira y las estadísticas.


El cielo se gana por favores. Si fuera por méritos usted se quedaría afuera y su perro entraría.


Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño.


Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda.


Dejar de fumar es fácil. Yo ya lo dejé unas cien veces.


El hombre es un experimento; el tiempo demostrará si valía la pena.


Sé virtuoso y te tendrán por excéntrico.


Si dices la verdad, no tendrás que acordarte de nada.


Al cumplir los setenta años me he impuesto la siguiente regla de vida: No fumar mientras duermo, no dejar de fumar mientras estoy despierto, y no fumar más de un solo tabaco a la vez.


Si la verdad es nuestro más preciado tesoro, bien haremos en economizarla.


No puede el hombre sentirse a gusto sin su propia aprobación.


La verdad es lo más valioso que tenemos, economicémosla.


Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar.


La diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta, es la misma que entre el rayo y la luciérnaga.


De todas las criaturas existentes, el ser humano es el más detestable, es el único capaz de causar dolor por deporte aun sabiendo que es dolor.




Mark Twain, (1835-1910) Escritor y periodista estadounidense.