Los Estados, para la diplomacia, no son los pueblos, sino los reyes que los dirigen o los esclavizan.

Juan Donoso Cortés

El nacimiento de la ciencia fue la muerte de la superstición.

Thomas Henry Huxley

Existen tres tipos de personas; aquellas que se preocupan hasta la muerte, las que trabajan hasta morir y las que se aburren hasta la muerte.

Winston Churchill

Sólo los superficiales llegan a conocerse a sí mismos.

Oscar Wilde

El idealismo aumenta en proporción directa de la distancia que nos separa del problema.

John Galsworthy

El arte debe ser gusto, diversión y alucinación.

Naguib Mahfuz

El tiempo de la reflexión es una economía de tiempo.

Publio Siro

Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.

Proverbio alemán

No hay placer que no tenga por límite el pesar.

Lope de Vega

El problema con los árbitros es que conocen las reglas, pero no conocen el juego.

William Shankly


Enrique Jardiel Poncela


Cuando tiene que decidir el corazón es mejor que decida la cabeza.


Todos los hombres que no tienen nada importante que decir hablan a gritos.


El hombre que se ríe de todo es que todo lo desprecia. La mujer que se ríe de todo es que sabe que tiene una dentadura bonita.


Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.


La vida es tan amarga que abre las ganas de comer.


El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.


La sinceridad es el pasaporte de la mala educación.


La "vida fácil" suele ser la más difícil.


Suicidarse es subirse en marcha a un coche fúnebre.


El que va acompañado de una linda mujer sabe que los amigos hallados en la calle tienen siempre más cosas que decir que cuando vamos solos.


Dictadura: Sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio.


Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males.


El que no se atreve a ser inteligente, se hace político.


El amor, el tabaco, el café y, en general, todos los venenos que no son lo bastante fuertes para matarnos en un instante, se nos convierten en una necesidad diaria.


Intentar definir el humorismo, es como pretender atravesar una mariposa, usando a manera de alfiler un poste telegráfico.


El amor es como las cajas de cerillas, que desde el primer momento sabemos que se nos tiene que acabar, y se nos acaba cuando menos lo esperamos.


Los senos de la mujer son la única persistencia del hombre; los coge al nacer y ya no los suelta hasta morir de viejo.


Hay dos maneras de conseguir la felicidad, una hacerse el idiota; otra serlo.


La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.


La juventud es un defecto que se corrige con el tiempo.


Por severo que sea un padre juzgando a su hijo, nunca es tan severo como un hijo juzgando a su padre.


Realmente, sólo los padres dominan el arte de educar mal a los hijos.


Para encontrar gusto a la vida, no hay como morirse.


La verdad se parece mucho a la falta de imaginación.


Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.


El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo.


La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.


La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios; pidiéndole todos los días algo.


La medicina es el arte de acompañar al sepulcro con palabras griegas.


Los sentimientos deben analizarse y nunca obedecerse.


Cuando el trabajo no constituye una diversión, hay que trabajar lo indecible para divertirse.


Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista está en la obligación de hacerla soñar o no es artista.


El "etcétera" es el descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes.


Historia es, desde luego exactamente lo que se escribió, pero ignoramos si es lo que sucedió.


En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan.


El amor es una comedia en un sólo acto: el sexual.


La mujer es como los autos, a la vejez es cuando más se pintan.


El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero.


La experiencia es una enfermedad que no se contagia.


La vejez es un exceso que aumenta por días.


Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo.



Enrique Jardiel Poncela

Enrique Jardiel Poncela, (1901-1952) Escritor español.