Para un amante ya no hay amigos.

Stendhal

El primer amor, por amor; el segundo, por despecho; el tercero, por costumbre.

Alejandro Dumas (hijo)

La vida es un arco iris que incluye el negro.

Yevgeny Yevtushenko

La modestia sola, es capaz de desarmar la envidia, que por lo común hace a los hombres tan injustos.

Barón de Holbach

Las mayores dificultades del hombre empiezan cuando puede hacer lo que quiere.

Thomas Henry Huxley

Las máquinas me sorprenden con mucha frecuencia.

Alan Turing

La fortuna es como un vestido: muy holgado nos embaraza, y muy estrecho nos oprime.

Homero

Fuertes razones, hacen fuertes acciones.

William Shakespeare

Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al principe el derecho de juzgarnos, ilustrarnos, etc.

Charles Baudelaire

Se puede admitir la fuerza bruta, pero la razón bruta es insoportable.

Oscar Wilde

Antonio Machado


Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.


Para dialogar, preguntad primero; después..., escuchad.


El cine... ese invento del demonio.


Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.


En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa.


Todo lo que se ignora, se desprecia.


Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer


Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.


Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre.


Todo necio confunde valor y precio.


Caminante no hay camino, se hace camino al andar.


Ayudadme a comprender lo que os digo y os lo explicaré mejor.


Hay dos clases de hombres: los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas.


Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.


En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.


En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote.


Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar.


La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido.


La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés.


Los conceptos son de todos y se nos imponen desde fuera; las intuiciones siempre son nuestras.


Converso con el hombre que siempre va conmigo. Quién habla solo, espera hablar con Dios un día.


Huid de escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura.


Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción.


¿Dices que nada se crea?, no te importe, con el barro de la tierra, haz una copa para que beba tu hermano.


Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar


Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas.


La zona más rica de nuestras almas, desde luego la más extensa, es aquella que suele estar vedada al conocimiento por nuestro amor propio.


La carencia de vicios añade muy poco a la virtud.


Sin el tiempo, esa invención de Satanás, el mundo perdería la angustia de la espera y el consuelo de la esperanza.


Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada.


La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.


El ojo que tú ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque él te ve.


Tu verdad no; la verdad y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela.


Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón.


Moneda que está en la mano, / tal vez se deba guardar. / La monedita del alma / se pierde si no se da.


Ni el pasado ha muerto ni está el mañana, ni el ayer escrito.


¿Dijiste media verdad? Dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad.


Hoy es siempre todavía.


En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.




Antonio Machado, (1875-1939) Poeta y prosista español.