El pasado tiene sus códigos y costumbres.

Sócrates

Nuestras vidas no están en manos de los dioses, sino en manos de nuestros cocineros.

Lin Yutang

Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante.

Aldous Huxley

Adoro los placeres sencillos; son el último refugio de los hombres complicados.

Oscar Wilde

Todo hombre, por naturaleza, desea saber.

Aristóteles

Si una espina me hiere, me aparto de la espina pero no la aborrezco.

Amado Nervo

La única manera de hacer un amigo es serlo.

Ralph Waldo Emerson

Lo que hace que la mayoría de las mujeres sean tan poco sensibles a la amistad es que la encuentran insípida luego de haber probado el gusto del amor.

François de la Rochefoucauld

El arte de la expresión no me apareció como un oficio retórico, independiente de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente el sentido humano.

Alfonso Reyes

Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.

Lucio Anneo Séneca


Quinto Horacio Flaco


En la adversa fortuna suele descubrirse al genio, en la prosperidad se oculta.


El tiempo saca a luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor.


En el amor hay dos males: la guerra y la paz.


Lo que hace falta es someter a las circunstancias, no someterse a ellas.


El pueblo me silba, pero yo me aplaudo.


Quien vive temeroso, nunca será libre.


La ira es una locura de corta duración.


Las muchas promesas disminuyen la confianza.


Carpe Diem (aprovecha el día presente). Palabras que nos recuerdan que la vida es corta y debemos apresurarnos a gozar de ella.


Una pintura es un poema sin palabras.


Prefiero pasar por necio o estúpido, con tal de que mis faltas me den placeres o ilusiones, que ser sabio a rabiar.


Todos los tiranos de Sicilia no han inventado nunca un tormento mayor que la envidia.


Si el vaso no está limpio, lo que en él derrames se corromperá.


La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.


Si estás bueno del estomago, y no te duele ningún costado y puedes andar con tus pies, ninguna otra cosa mejor te podrán añadir todas las riquezas de los reyes.


Somos engañados por la apariencia de la verdad.


Piensa que cada día puede ser el último.


¿Qué impide decir la verdad con humor?


La virtud de los padres es una gran dote.


La virtud es el punto medio entre dos vicios opuestos.


Mezcla a tu prudencia un grano de locura.


¿Quién es libre? Sólo el que sabe dominar sus pasiones.


El que ha comenzado bien, está a la mitad de la obra.


El humor es una lógica sutil.


Todo tiene sus límites.


No hay nada inaccesible a los mortales.


La fuerza que no va guíada por la prudencia, cae por su propio peso.


Cada día es una pequeña vida.


Ninguno nace libre de vicios; y el hombre más perfecto es aquel que sólo tiene los pequeños.


Pobre, pero endeudado sólo conmigo mismo.


La palabra una vez hablada, vuela y no torna.


En los contratiempos, sobre todo, es en donde conocemos todos nuestros recursos, para hacer uso de ellos.


Es falso que se haya hecho fortuna, cuando no se sabe disfrutarla.


Consigue dinero ante todo, la virtud vendrá después.


El placer que acompaña al trabajo pone en olvido a la fatiga.


¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter.


La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera.


Donde brillan muchas bellezas no han de ofender algunas manchas, de las que rara vez se escapa la naturaleza humana.



Quinto Horacio Flaco

Quinto Horacio Flaco, (65 AC-8 AC) Poeta latino.