Placer y pena son los dos únicos resortes que mueven y moverán el mundo.

Claude Adrien Helvétius

La experiencia es el bastón de los ciegos.

Jacques Roumain

La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse.

Jonathan Swift

El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.

Johann Wolfgang Goethe

Poquito a poco hila la vieja el copo.

Refrán

¿No tenemos en nosotros una perpetua inclinación, pese a la excelencia de nuestro juicio, a violar lo que es la Ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley?

Edgar Allan Poe

Una amistad noble es una obra maestra a dúo.

Paul Charles Bourget

Los hombres se distinguen menos por sus cualidades naturales que por la cultura que ellos mismos se proporcionan. Los únicos que no cambian son los sabios de primer orden y los completamente idiotas.

Confucio

Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.

José Saramago

De todas las virtudes, la más difícil y rara es la justicia. Por cada justo se encuentran diez generosos.

Franz Grillparzer


Noel Clarasó


Indudablemente la época más feliz del matrimonio es la luna de miel; lo malo es que para repetirla, han de suceder cosas muy desagradables.


Hemos de saber anticiparnos a encontrar lo cómico que haya en nosotros. Así podremos evitar que otros se burlen de nuestra escasa perfección.


A veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo.


Cita siempre los errores propios antes de referirte a los ajenos. Así nunca parecerá que presumes.


Sólo un buen amigo es capaz de comprender que su presencia puede llegar a molestarnos.


Muchos gritan y discuten hasta que el otro calla. Creen que le han convencido. Y se equivocan siempre.


No pierdas tan bellas ocasiones de callar, como a diario te ofrecerá la vida.


Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas.


Lanza primero tu corazón y tu caballo saltará el obstáculo. Muchos desfallecen ante el obstáculo. Son los que no han lanzado primero el corazón.


El sol, el agua y el ejercicio conservan perfectamente la salud a las personas que gozan de una salud perfecta.


El hombre y la mujer han nacido para amarse, pero no para vivir juntos. Los amantes célebres de la historia vivieron siempre separados.


En cada amanecer hay un vivo poema de esperanza, y, al acostarnos, pensemos que amanecerá.


Hay mucha gente que cuando ha de hacer algo, hace algo; aunque no sea exactamente lo que ha de hacer.


Todos los hombres tienen una mujer en el pensamiento; los casados, además, tienen otra en casa.


La vida es un naufragio en el que, a última hora, sólo se salva el barco.


Es un error creer que uno está rodeado de tontos, aunque sea verdad.


El reparto más equitativo que existe es el de la inteligencia: todo el mundo cree tener suficiente.


El cuerpo, si se le trata bien, puede durar toda la vida.


El único matrimonio que hace feliz al hombre es el de sus hijos.


El mejor modo de resolver una dificultad es no tratar de soslayarla.


Ningún tonto se queja de serlo; no les debe ir tan mal.


Viajar sólo sirve para amar más nuestro rincón natal.


Todo el mundo cuenta como ganó sus primeras cien pesetas; nadie cuenta como ganó su último millón.


El amor es ciego, pero los vecinos no.


El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.


El hombre se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.


Las grandes ideas son aquellas de las que lo único que nos sorprende es que no se nos hayan ocurrido antes.


La cortesía es, ante todo, un buen negocio. Y que se ha de tener, sino en atención a los demás, por puro egoísmo.


Ante una lista de candidatos se piensa que, felizmente, sólo puede ser elegido uno.


Morir por la patria es una gloria; pero son más útiles los que saben hacer morir por la patria a los soldados enemigos.


Algo habrá de malo en la riqueza cuando a todo el mundo le da vergüenza confesar que la tiene.


Odiar es un despilfarro del corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.


Cuando se habla de estar enamorado como un loco se exagera; en general, se está enamorado como un tonto.


Los humoristas y los filósofos dicen muchas tonterías, pero los filósofos son más ingenuos y las dicen sin querer.


El amor es el único deporte que no se interrumpe por falta de luz.


No importa que las mujeres nos fastidien; lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma.



Noel Clarasó

Noel Clarasó, (1905-1985) Escritor español.