Renunciar a nuestra libertad es renunciar a nuestra calidad de hombres, y con esto a todos los deberes de la humanidad.

Jean Jacques Rousseau

La tiranía de una multitud es una tiranía multiplicada.

Edmund Burke

El que conoce la verdad no es igual al que la ama.

Confucio

Lo que da valor a un placer es usarlo raramente.

Juvenal

El fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito.

Henry Ford

He descubierto que no hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él.

Mark Twain

De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error.

Marco Tulio Cicerón

La letra con sangre entra.

Refrán

Cada uno tiene la edad de su corazón.

Alfred d' Houdetot

Hay en el mundo un lenguaje que todos comprenden: es el lenguaje del entusiasmo, de las cosas hechas con amor y con voluntad, en busca de aquello que se desea o en lo que se cree.

Paulo Coelho


Henry F. Amiel


Dime lo que crees ser y te diré lo que no eres.


La vida no es más que un tejido de hábitos.


La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad.


Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.


La bondad es el principio del tacto, y el respeto por los otros es la primera condición para saber vivir.


Hacer con soltura lo que es difícil a los demás, he ahí la señal del talento; hacer lo que es imposible al talento, he ahí el signo del genio.


La crítica convertida en sistema es la negación del conocimiento y de la verdadera estimación de las cosas.


No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.


El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide.


El hombre se eleva por la inteligencia, pero no es hombre más que por el corazón.


Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello.


La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo.


Vivimos mientras nos renovamos.


¿Qué cosa es la locura? Es la ilusión elevada a la segunda potencia.


El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos.


¿Qué es un espíritu cultivado? Es el que puede mirar las cosas desde muchos puntos de vista.


Cuanto más se ama más se sufre.


Una manera laboriosa de no ser nada, es serlo todo; de no querer todo; de no querer nada, es quererlo todo.


Un error es tanto más peligroso cuanta más cantidad de verdad contenga.


El respeto mutuo implica la discreción y la reserva hasta en la ternura, y el cuidado de salvaguardar la mayor parte posible de libertad de aquellos con quienes se convive.


Lo bello es superior a lo sublime, porque es permanente y no sacia, mientras que lo sublime es relativo, pasajero y violento.


Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra, y por amor a la verdad.


Si existe algún conflicto entre el mundo natural y el moral, entre la realidad y la conciencia, la conciencia es la que debe llevar la razón.


Sin pasión, el hombre sólo es una fuerza latente que espera una posibilidad, como el pedernal el choque del hierro, para lanzar chispas de luz.


El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente.


El cielo, el infierno y el mundo entero, está en nosotros.


Mil cosas avanzan. Novecientas noventa y nueve retroceden. Esto es el progreso.


Toda necesidad se calma y todo vicio crece con la satisfacción.


La verdadera humildad consiste en estar satisfecho.



Henry F. Amiel

Henry F. Amiel, (1821-1881) Escritor suizo.