¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas! ¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo!

Charles Baudelaire

El verdadero progreso consiste en renovarse.

Alejandro Vinet

El arte nunca progresa, evoluciona.

Raul Soldi

El arte de vivir mucho es resignarse a vivir poco a poco.

Santiago Ramón y Cajal

Sólo el infortunio puede convertir un corazón de roca en un corazón humano.

Fénelon

Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.

Albert Einstein

Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo.

James Russell Lowell

Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.

Camilo José Cela

Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.

Jean Jacques Rousseau

El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida.

Marguerite Yourcenar


Henry F. Amiel


Dime lo que crees ser y te diré lo que no eres.


La vida no es más que un tejido de hábitos.


La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad.


Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.


La bondad es el principio del tacto, y el respeto por los otros es la primera condición para saber vivir.


Hacer con soltura lo que es difícil a los demás, he ahí la señal del talento; hacer lo que es imposible al talento, he ahí el signo del genio.


La crítica convertida en sistema es la negación del conocimiento y de la verdadera estimación de las cosas.


No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.


El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide.


El hombre se eleva por la inteligencia, pero no es hombre más que por el corazón.


Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello.


La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo.


Vivimos mientras nos renovamos.


¿Qué cosa es la locura? Es la ilusión elevada a la segunda potencia.


El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos.


¿Qué es un espíritu cultivado? Es el que puede mirar las cosas desde muchos puntos de vista.


Cuanto más se ama más se sufre.


Una manera laboriosa de no ser nada, es serlo todo; de no querer todo; de no querer nada, es quererlo todo.


Un error es tanto más peligroso cuanta más cantidad de verdad contenga.


El respeto mutuo implica la discreción y la reserva hasta en la ternura, y el cuidado de salvaguardar la mayor parte posible de libertad de aquellos con quienes se convive.


Lo bello es superior a lo sublime, porque es permanente y no sacia, mientras que lo sublime es relativo, pasajero y violento.


Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra, y por amor a la verdad.


Si existe algún conflicto entre el mundo natural y el moral, entre la realidad y la conciencia, la conciencia es la que debe llevar la razón.


Sin pasión, el hombre sólo es una fuerza latente que espera una posibilidad, como el pedernal el choque del hierro, para lanzar chispas de luz.


El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente.


El cielo, el infierno y el mundo entero, está en nosotros.


Mil cosas avanzan. Novecientas noventa y nueve retroceden. Esto es el progreso.


Toda necesidad se calma y todo vicio crece con la satisfacción.


La verdadera humildad consiste en estar satisfecho.



Henry F. Amiel

Henry F. Amiel, (1821-1881) Escritor suizo.