Después de lo malo, viene lo bueno.

Anónimo

La tierra es un teatro, pero tiene un reparto deplorable.

Oscar Wilde

La función del Ejército no es educar al público en asuntos políticos.

James William Fulbright

Los senos de la mujer son la única persistencia del hombre; los coge al nacer y ya no los suelta hasta morir de viejo.

Enrique Jardiel Poncela

Como los políticos nunca creen lo que dicen, se sorprenden cuando alguien sí lo cree.

Charles de Gaulle

Si quieres ser viejo mucho tiempo, hazte viejo pronto.

Marco Tulio Cicerón

Los hijos son tormento, y no otra cosa.

Leon Tolstoi

Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores.

Winston Churchill

Todos son locos, pero el que analiza su locura, es llamado filósofo.

Ambrose Bierce

Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Esto es el suspense.

Alfred Hitchcock


Simón Bolívar


Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.


Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria.


Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.


Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.


El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez.


La Justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad.


Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral.


Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.


El ajedrez es un juego útil y honesto, indispensable en la educación de la juventud.


Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad.


Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.


Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.


La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.


Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país.


Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto.


El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone.


Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.


En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política.


Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría.


La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.


Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria.


Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad.


La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo.


El arte de vencer se aprende en las derrotas.


Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios.


Es difícil hacer justicia a quien nos ha ofendido.



Simón Bolívar

Simón Bolívar, (1783-1830) Militar y político de origen venezolano.