Adoro los placeres sencillos; son el último refugio de los hombres complicados.

Oscar Wilde

La primera igualdad es la equidad.

Victor Hugo

Vencer sin peligro es ganar sin gloria.

Lucio Anneo Séneca

Un hombre honrado no encontrará jamás una amiga mejor que su esposa.

Jean Jacques Rousseau

Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi empresario.

Groucho Marx

La mejor estructura no garantizará los resultados ni el rendimiento. Pero la estructura equivocada es una garantía de fracaso.

Peter Drucker

Una fe que no pueda sobrevivir la colisión con la verdad no vale muchos arrepentimientos.

Arthur C. Clarke

Amor con amor se paga.

Refrán

Difícil es templar en el poder a los que por ambición simularon ser honrados.

Salustio

Un perro hambriento sólo tiene fe en la carne.

Antón Pavlovich Chéjov


Simón Bolívar


Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.


Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria.


Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad.


Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos.


El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez.


La Justicia es la reina de las virtudes republicanas y con ella se sostiene la igualdad y la libertad.


Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral.


Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.


El ajedrez es un juego útil y honesto, indispensable en la educación de la juventud.


Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad.


Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.


Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.


La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino.


Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país.


Dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto.


El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone.


Los empleos públicos pertenecen al Estado; no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.


En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política.


Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría.


La confianza ha de darnos la paz. No basta la buena fe, es preciso mostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.


Yo soy siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria.


Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad.


La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo.


El arte de vencer se aprende en las derrotas.


Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios.


Es difícil hacer justicia a quien nos ha ofendido.



Simón Bolívar

Simón Bolívar, (1783-1830) Militar y político de origen venezolano.