No puede uno ser valiente si le han ocurrido sólo cosas maravillosas.

Mary Tyler Moore

El debate es masculino; la conversación es femenina.

Louise May Alcott

El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo; y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza.

Gilbert Keith Chesterton

Jamas hubo una guerra buena o una paz mala.

Benjamin Franklin

Nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección.

Francis Picabia

Las almas generosas son dóciles.

Homero

Ordinariamente, aquéllos que educan a los niños y no les perdonan nada se perdonan todo a sí mismos.

Fénelon

Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.

Marco Tulio Cicerón

Más importa dar a los hombres buenas costumbres que leyes y tribunales.

Conde de Mirabeau

El mayor bien que puede existir en un Estado es el de tener verdaderos filósofos.

René Descartes


Sófocles


Muchas cosas hay portentosas, pero ninguna como el hombre. Tiene recursos para todo; sólo la muerte no ha conseguido evitar.


Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar.


Me preguntas si debes o no casarte; pues, de cualquier cosa que hagas te arrepentirás.


Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo.


Una mentira nunca vive hasta hacerse vieja.


Noble cosa es, aún para un anciano, el aprender.


Constante y perpetua riqueza es la virtud.


La alegría más grande es la inesperada.


El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano.


El saber es la parte más considerable de la felicidad.


Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.


Quien no haya sufrido lo que yo, que no me de consejos


La más dulce vida consiste en no saber nada.


Un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo.


Acostada en medio de la desdicha, el alma ve mucho.


Es terrible hablar bien cuando se está errado.


El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.


El que prescinde de un amigo es como el que prescinde de su vida.


La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.


Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo.


Una palabra es suficiente para hacer o deshacer la fortuna de un hombre.


No se puede juzgar la vida de un hombre hasta que la muerte le ha puesto término.


La verdad puede más que la razón.


Cásate; si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz; si no, te volverás filósofo, lo que siempre es útil para un hombre


Para quien tiene miedo, todo son ruidos.


Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres.



Sófocles

Sófocles, (495AC-406AC) Poeta trágico griego.