Cuanto mayor la riqueza, más espesa la suciedad.

John Kenneth Galbraith

Ningún pueblo cree en su gobierno. A lo sumo, los pueblos están resignados.

Octavio Paz

¡Cuán grande riqueza es, aun entre los pobres, el ser hijo de buen padre!

Juan Luis Vives

Más vale tarde que nunca.

Refrán

Los humoristas y los filósofos dicen muchas tonterías, pero los filósofos son más ingenuos y las dicen sin querer.

Noel Clarasó

Todos los necios son obstinados y todos los obstinados son necios.

Baltasar Gracián

Este es el primer precepto de la amistad: Pedir a los amigos sólo lo honesto, y sólo lo honesto hacer por ellos.

Marco Tulio Cicerón

Si todo parece estar yendo bien, obviamente has pasado algo por alto.

Anónimo

Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.  

José Ortega y Gasset

La literatura es una extraña máquina que traga, que absorbe todos los placeres, todos los acontecimientos de la vida. Los escritores son vampiros.

Bernard Henry Levy

Edgar Allan Poe


A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.


La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia.


La felicidad no está en la ciencia, sino en la adquisición de la ciencia.


Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza.


No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.


Tengo una gran fe en los tontos, autoconfianza le llaman mis amigos.


Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche.


En la crítica seré valiente, severo y absolutamente justo con amigos y enemigos. Nada cambiará este propósito.


La corrupción del gusto forma parte de la industria de los dólares y hace juego con ella.


Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño.


Los hombres de genio abundan mucho más de lo que se supone. En realidad, para apreciar plenamente la obra de lo que llamamos genio hace falta poseer todo el genio que necesitó para producir la obra.


El hombre que quiere contemplar frente a frente la gloria de Dios en la tierra, debe contemplar esta gloria en la soledad.


En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural.


Todas las obras de arte deben empezar por el final.


Lo que el mundo llama genio es el estado de enfermedad mental que nace del predominio indebido de algunas de las facultades. Las obras de tales genios no son sanas en sí mismas, y reflejan siempre la demencia mental general.


Cualquiera que sea su parentesco, la belleza, en su desarrollo supremo, induce a las lágrimas, inevitablemente, a las almas sensibles.


¿No tenemos en nosotros una perpetua inclinación, pese a la excelencia de nuestro juicio, a violar lo que es la Ley, simplemente porque comprendemos que es la Ley?


Porque la tortuga tiene los pies seguros, ¿es ésta una razón para cortar las alas al águila?


En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del Hombre natural.


Tal vez sea la propia simplicidad del asunto lo que nos conduce al error.


El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella.


La enorme multiplicación de libros, de todas las ramas del conocimiento, es uno de los mayores males de nuestra época.


No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.


Es dudoso que el género humano logre crear un enigma que el mismo ingenio humano no resuelva.


Si se me pidiera que definiera en pocas palabras el término arte, lo llamaría la reproducción de lo que los sentidos perciben en la naturaleza a través del velo del alma.




Edgar Allan Poe, (1809-1849) Escritor estadounidense.