La astucia puede tener vestidos, pero a la verdad le gusta ir desnuda.

Thomas Fuller

El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable.

George Bernard Shaw

La juventud vive de la esperanza; la vejez del recuerdo.

George Herbert

Si yo me hubiera dedicado a la política. ¡oh atenienses!, hubiera perecido hace mucho tiempo y no hubiese hecho ningún bien ni a vosotros ni a mí mismo.

Sócrates

Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.

Johann Wolfgang Goethe

¿La envidia, el odio, la lujuria?, todas esas pasiones han sido arrojadas del alma para que ésta no sea sino una pieza de hielo?

Henry Moore

Quien mucho abarca, poco aprieta.

Refrán

Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo.

Publio Siro

En asuntos internacionales, la paz es un período de trampas entre dos luchas.

Ambrose Bierce

Lo más razonable que se ha dicho sobre el matrimonio y sobre el celibato es esto: hagas lo que hagas te arrepentirás.

Agatha Christie


Lao-tsé


No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.


La excelencia de un gobierno no se juzga por su orden.


El hombre corriente, cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.


Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.


Gobierna mejor quien gobierna menos.


La manera de hacer es ser.


El valor de un acto se juzga por su oportunidad.


El que todo lo juzga fácil encontrará la vida difícil.


Dios no recibe respuestas con palabras.


El sabio no enseña con palabras, sino con actos.


El que sabe no habla, el que habla no sabe.


Poca fe se otorga a los que tienen poca fe.


Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.


Un viaje de mil millas comienza con el primer paso.


Si practicas la equidad, aunque mueras no perecerás.


El que está satisfecho con su parte es rico.


El que domina a los otros es fuerte; el que se domina a sí mismo es poderoso.


Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda la vida.


Todo lo difícil debe intentarse mientras es fácil.


Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes.


Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras.


Diferentes en la vida, los hombres son semejantes en la muerte.


Si no puedes avanzar una pulgada, retrocede un pie.


Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe.


La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.



Lao-tsé

Lao-tsé, (570 aC-490 aC) Filósofo chino.