El más indestructible de los milagros es la fe humana en ellos.

Jean Paul

Realmente, sólo los padres dominan el arte de educar mal a los hijos.

Enrique Jardiel Poncela

Todo el estudio de los políticos se emplea en cubrirle el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios.

Diego de Saavedra Fajardo

El arte, en sí mismo, no camina hacia adelante ni hacia atrás.

Victor Hugo

Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas.

Voltaire

Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.

Proverbio chino

En el verdadero amor no manda nadie; obedecen los dos.

Alejandro Casona

¿De que sirve el ingenio cuando no nos divierte? No hay nada más fatigoso que un ingenio triste.

Ivan Turgueniev

Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre dice y hace lo que debe.

Benjamin Franklin

El mejor sistema filosófico de todos es el de Jesucristo: el sistema de la benevolencia.

Carlo Dossi


Lord Byron


Ciertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada.


Jamás mueren en vano los que mueren por una causa grande.


Nunca aconsejéis a un hombre que desconfíe de una mujer con la que ya esté casado. Es demasiado tarde para él.


Luchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espigas que quisiera resistirse a la hoz.


La experiencia es el primero de los filósofos, pero el más doloroso cuando hemos llegado a conocer bien su ciencia.


El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor.


El mundo no puede dar alegrías tan grandes como son las que quita.


Es fácil morir por una mujer; lo difícil es vivir con ella.


El amor del hombre es algo aparte en su vida, mientras que el de la mujer es su existencia entera.


El mejor profeta del futuro es el pasado.


El amor encontrará su camino, incluso a través de lugares donde ni los lobos se atreverían a entrar.


Cuanto más conozco a los hombres, menos los quiero; si pudiese decir otro tanto de las mujeres me iría mucho mejor.


No hay cosa más incierta que el numero de años de las señoras que se dicen de cierta edad.


La vida es demasiado corta para dedicarse al ajedrez.


La sangre sirve sólo para lavar las manos de la ambición.


Sólo salgo para renovar la necesidad de estar solo.


La amistad es el amor, pero sin sus alas.


El que cae desde una dicha bien cumplida, poco le importa cuán hondo sea el abismo.


El que no ama su patria no puede amar nada.


Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso.


La consecuencia de no pertenecer a ningún partido será que los molestaré a todos.


Apenas son suficientes mil años para formar un Estado; pero puede bastar una hora para reducirlo a polvo.



Lord Byron

Lord Byron, (1788-1824) Poeta británico.