Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.

Friedrich Nietzsche

Aceptar un favor de un amigo es hacerle otro.

John Churton Collins

Un buen gobierno es como una buena digestión; mientras funciona, casi no la percibimos.

Erskine Caldwell

La esperanza es un empréstito que se le hace a la felicidad.

Conde de Rivarol

Me llamas tu vida, llámame tu alma; porque el alma es inmortal, y la vida es un dia.

Paul Charles Bourget

La pobreza consiste en sentirse pobre.

Ralph Waldo Emerson

Las palabras, cera; las obras acero.

Luis de Góngora y Argote

Si no se tomara la vida como una misión, dejaría de ser vida para convertirse en infierno.

Leon Tolstoi

Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño.

Edgar Allan Poe

No menos que el saber me place el dudar.

Dante Alighieri

Refrán

Refrán


Los duelos con pan son menos.


Amigo reconciliado, enemigo doblado


La palabra es plata y el silencio es oro.


Las palabras se las lleva el viento.


Donde menos se piensa, salta la liebre.


El diablo, harto de carne, se metió a fraile.


Más vale un "toma" que dos "te daré".


No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.


Bueno es ser casado si no tuviese cuidado.


Al que al cielo escupe, en la cara le cae.


Quien adelante no mira, atrás se queda.


Dios aprieta, pero no ahoga.


Quien no oye consejo, no llega a viejo.


Al buen pagador no le duelen prendas.


Al buen callar llaman Sancho.


Entre col y col, lechuga.


Unos por otros y la casa sin barrer.


El casado casa quiere.


Las cosas de palacio van despacio.


Haz bien y no mires a quien.


Ira de hermanos, ira de diablos.


El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.


No hay forastero que venga de mala gente, ni viejo que no haya sido valiente.


Cuando marzo mayea, mayo marcea


Antes que te cases, mira lo que haces.


Más vale caer en gracia que ser gracioso.


Agosto, frío en rostro.


Del dicho al hecho hay mucho trecho.


En cien años todos seremos calvos.


Cada loco con su tema.


Un clavo saca a otro clavo.


Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió.


No por mucho madrugar amanece más temprano.


A perro flaco todo son pulgas.


Cada mochuelo a su olivo.


A falta de pan buenas son tortas.


La ropa sucia se debe lavar en casa.


Hazme la barba, hacerte he el copete.


A buen hambre no hay pan duro.


Pájaro viejo no entra en jaula.


Quien da pan a perro ajeno, pierde el pan y pierde el perro.


Tanto tienes tanto vales.


Una golondrina no hace verano.


De bien nacidos es ser agradecidos.


De dinero y calidad, la mitad de la mitad.


Agua pasada no mueve molinos.


Cual más cual menos, toda la lana es pelos.


Averígüelo Vargas.


Aramos, dijo la mosca al buey.


Éramos pocos y parió mi abuela.


Poquito a poco hila la vieja el copo.


Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.


Quien fue a Sevilla perdió su silla.


Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me guardaré yo.


Días de mucho, vísperas de nada.


Ni bebas agua que no veas, ni firmes cartas que no leas.


Nobleza obliga.


Una vez al año no hace daño.


Al burro muerto, cebada al rabo.


Mal de muchos, consuelo de tontos.


Lo que abunda no daña.


Cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas.


Ir por lana y volver trasquilado.


Mano sobre mano, como mujer de escribano


Sarna con gusto, no pica


Boda buena, boda mala, el martes en tu casa


Cuando el río suena, agua lleva.


Quien se pica, ajos come.


El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.


Quien calla, otorga.


Más vale estar solo que mal acompañado.


A quien madruga, Dios le ayuda.


Al hablar, como al guisar, su granito de sal.


Por el hilo se saca el ovillo.


Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.


El perro del hortelano, que no come las berzas ni las deja comer a su amo.


A quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.


Quien da primero, da dos veces.


Quien siembra vientos recoge tempestades.


Dios los cría y ellos se juntan.


No es lo mismo predicar que dar trigo.


Obras son amores, que no buenas razones.


Comida hecha, compañía deshecha.


A palabras necias, oídos sordos.


El hombre propone, y Dios dispone.


A boda ni bautizo no vayas sin ser llamado.


Quien bien gane, bien gaste, pero no malgaste.


Casarás y amansarás.


Mientras hay vida hay esperanza.


Amor sin celos no lo dan los cielos.


La ocasión hace al ladrón.


A perro viejo no hay tus tus.


A enemigo que huye, puente de plata


Ande yo caliente ríase la gente.


Quien tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.


Voz del pueblo, voz del cielo.


Viejo es Pedro para cabrero.


No se puede repicar y andar en la procesión.


Juan Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como.


Criados, enemigos pagados.


Donde las dan, las toman.


Unos tienen fama y otros cardan la lana


Quien a hierro mata, a hierro muere.


Pan con pan, comida de tontos.


Quien mucho abarca, poco aprieta.


Bicho malo nunca muere.


Bien está San Pedro en Roma


Haceos miel, y os comerán las moscas.


Quien ama el peligro, en él perece.


Como canta el abad, responde el sacristán.


Año de nieves, año de bienes.


Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto.


Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.


Poderoso caballero es don dinero.


Agua por San Juan, quita vino y no da pan


A rey muerto, rey puesto.


La dicha de la fea, la hermosa la desea.


El melón y el casamiento han de ser acertamiento


La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.


Las paredes oyen.


Octubre vinatero, padre del buen cuero.


Más vale pájaro en mano que ciento volando.


Si el prior juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?


Casamiento y mortaja, del cielo baja.


A cada cerdo le llega su San Martín.


Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.


Hombre prevenido vale por dos.


Esa es la madre del cordero.


Ojos que no ven, corazón que no siente.


Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.


La caridad bien entendida empieza por uno mismo.


No es oro todo lo que reluce.


Allá van leyes do quieren reyes.


Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.


No se pueden pedir peras al olmo.


Por dinero baila el perro, y por pan, si se lo dan.


Más vale ser cabeza de ratón que cola de león.


Al pan, pan, y al vino, vino.


Primero es la obligación que la devoción.


Dondequiera que fueres, haz lo que vieres.


No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.


Genio y figura hasta la sepultura.


Quién mal casa, tarde enviuda.


Más vale tarde que nunca.


Dime con quien andas, y te diré quien eres.


Cada uno habla de la feria según como le va en ella.


A la vejez, viruelas.


En martes, ni te cases ni te embarques.


De aquellos polvos vienen estos lodos.


El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.


De tales bodas, tales costras.


En boca cerrada no entran moscas.


Alábate, cesto, que venderte quiero.


Ver la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio


No es tan fiero el león como lo pintan.


No se acuerda el cura de cuando fue sacristán.


Un clavo saca otro clavo.


Algo tendrá el agua cuando la bendicen.


De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.


La costumbre hace ley.


Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.


Muerto el perro, se acabó la rabia.


El que se casa por todo pasa.


Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada llamaba puño.


El ojo del amo engorda el caballo.


Cada cosa en su tiempo, y los nabos en adviento.


No con quien naces, sino con quien paces.


Piensa el ladrón que todos son de su condición.


La manzana podrida pierde a su compañía.


Donde hay patrón, no manda marinero.


Quien mal anda, mal acaba.


El miedo guarda la viña.


De casta le viene al galgo el ser rabilargo.


No sólo de pan vive el hombre.


No hay peor cuña que la de la misma madera.


Más vale malo conocido que bueno por conocer.


Obra empezada, medio acabada.


En los nidos de antaño no hay pájaros hogaño.


La conciencia es, a la vez, testigo, fiscal y juez.


Los niños y los locos dicen las verdades.


Dijo la sartén al cazo: quítate allá, que me tiznas.


A camino largo, paso corto.


La avaricia rompe el saco.


En el país de los ciegos, el tuerto es rey.


Nunca es tarde si la dicha es buena.


De tal palo, tal astilla.


A buen entendedor, pocas palabras bastan.


No hay rosa sin espinas.


Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.


El huésped y el pez, a los tres días hieden.


A la tercera va la vencida.


En caso de duda, no determines, cosa alguna.


Los casamientos y las viñas, deprisa


A río revuelto, ganancia de pescadores.


Aún no ensillamos y ya cabalgamos.


Marido celoso, no tiene reposo.


Más rápido se coge al mentiroso que al cojo.


El maestro ciruela, que no sabe leer y pone escuela.


El muerto al hoyo y el vivo al bollo.


Gallo que no canta, algo tiene en la garganta.


Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.


Lo que no has de comer, déjalo cocer.


Después de la tempestad viene la calma.


El que menos corre, vuela.


Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.


A grandes males, grandes remedios.


Quien quita la ocasión, quita el pecado.


Más vale prevenir que curar.


Entre todos la mataron y ella sola se murió.


Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quien se come el queso.


El que no llora, no mama.


La mujer compuesta quita el marido de otra puerta.


No se hizo la miel para la boca del asno.


No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.


Nadie diga "de esta agua no beberé".


Muchos pocos hacen un mucho.


Al freír será al reír.


Burro que lleva la carga a fuerza de palos..., malo, malo, malo.


A la larga el galgo a la liebre mata.


A lo hecho, pecho.


Soñaba el ciego que veía, y soñaba lo que quería.


Oros son triunfos.


No hay que empezar la casa por el tejado.


Donde no hay harina, todo es mohína.


Del árbol caído todos hacen leña.


A Dios rogando y con el mazo dando


No es por el huevo, sino por el fuero.


No hay peor sordo que el que no quiere oír.


Todos los caminos conducen a Roma.


Quien mucho se baja, el culo enseña.


Más vale maña que fuerza.


Casa con dos puertas, mala es de guardar.


De desagradecidos está el infierno lleno.


No hay que vender la piel del oso antes de haberlo matado.


Quien espera, desespera.


De fuera vendrá quien de casa te echará.


A caballo regalado, no le mires el diente.


La memoria es como el mal amigo; cuando más falta te hace, te falla.


El comer y el rascar, todo es empezar


El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.


El hábito no hace al monje.


Cada uno en su casa y Dios en la de todos.


Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.


A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.


Ojo por ojo, diente por diente.


Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia.


Dame pan y llámame tonto.


Habló el buey y dijo mu.


Pedir celos es despertar a alguien que está durmiendo.


Más sabe el diablo por viejo que por diablo.


Hágase el milagro, y hágalo el diablo.


Con pan y vino se anda el camino.


A mal tiempo, buena cara.


De los cuarenta para arriba no te mojes la barriga.


El saber no ocupa lugar.


Las cuentas claras y el chocolate espeso.


Marzo ventoso y abril lluvioso hacen a mayo florido y hermoso


Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.


Quién bien baila, de boda en boda se anda.


Quien bien te quiere te hará llorar.


La ociosidad es madre de todos los vicios


A la ocasión la pintan calva.


Contra el vicio de pedir hay la virtud de no dar.


Por la muestra se conoce el paño.


Unos nacen con estrella, y otros nacen estrellados.


Primero son mis dientes que mis parientes.


Abril, aguas mil.


Manos blancas no ofenden.


Cobra buena fama y échate a dormir.


Quien todo lo quiere, todo lo pierde.


De la mano a la boca se pierde la sopa.


Quien dice la verdad, ni peca ni miente.


Más vale buena esperanza que ruin posesión.


Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.


Amor con amor se paga.


Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.


Cría cuervos y te sacarán los ojos.


Uno levanta la caza y otro la mata.


Agua por mayo, pan para todo el año.


Entre sastres no se pagan hechuras.


Afortunado en el juego, desgraciado en amores.


Gato escaldado, del agua fría huye.


En casa del herrero, cuchillo de palo.


No hay bien ni mal que cien años dure.


Una buena capa todo lo tapa.


Más vale feo y bueno que guapo y perverso.


Quien canta, sus males espanta.


El buey suelto bien se lame.


Lo mejor es enemigo de lo bueno


El pez grande se come al pequeño.


Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.


Sobre gustos no hay nada escrito.


La cabra siempre tira al monte.


Perro ladrador, poco mordedor.


El casamiento y el caldo pelando.


El buen paño en el arca se vende.


Más mató la cena que sanó Avicena.


En cada casa cuecen habas, y en la nuestra a calderas.


La letra con sangre entra.


De noche todos los gatos son pardos.


Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.


Cuando el hombre es celoso, molesta; cuando no lo es, irrita.


El que la sigue la consigue.


Zapatero a tus zapatos.


No se ganó Zamora en una hora.


No hay mal que por bien no venga.


Cada uno sabe donde le aprieta el zapato


Las cañas se vuelven lanzas.


Dinero llama dinero.


No hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague.


Cada palo aguante su vela.


Cada oveja con su pareja.


Nuestro gozo, en un pozo.


Boca de verdades, cien enemistades.



Refrán

Refrán,