¿Es que ha visto usted algún censor que no sea tonto?

Francisco Franco Bahamonde

Dios se manifiesta a nosotros en primer lugar a través de la vida del universo, en segundo lugar a través del pensamiento humano. La primera manifestación se llama naturaleza, la segunda arte.

Victor Hugo

La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento.

Charles-Maurice Talleyrand Périgord

Cuando se exagera un sentimiento, desaparece la capacidad de razonar.

Gustavo Le Bon

He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: un niño.

Joseph Heller

Los hombres son más elocuentes que las mujeres, pero las mujeres poseen un mayor poder de persuasión.

Randolph

Cuando la tiranía se derrumba procuremos no darle tiempo para que se levante.

Maximilian Robespierre

La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve.

Martin Luther King

Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción.

Groucho Marx

Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber.

Immanuel Kant


Heráclito de Efeso


Los asnos prefieren la paja al oro.


Más vale apagar una injuria que apagar un incendio.


Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.


Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad.


Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.


A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente.


Los perros sólo ladran a quienes no conocen.


El sol es nuevo cada día.


Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco.


Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.


Sin esperanza se encuentra lo inesperado.


Todo cambia nada es.


Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.


Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen.


Los hombres intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si, después de haberse manchado con barro, quisieran limpiarse con barro.


Inmortales, mortales, inmortales. Nuestra vida es la muerte de los primeros y su vida es nuestra muerte.


La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo.


En el círculo se confunden el principio y el fin.


Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre.


Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña.


Son distintas la aguas que cubren a los que entran al mismo río.



Heráclito de Efeso

Heráclito de Efeso, (540 AC-470 AC) Filósofo griego.