Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla.

Paulo Coelho

La paz es para el mundo lo que la levadura para la masa.

El Talmud

Sólo vive el que sabe.

Baltasar Gracián

La necesidad es un mal, no hay necesidad de vivir bajo el imperio de la necesidad.

Epicuro de Samos

A las mujeres les está bien llorar, a los hombres recordar.

Tácito

De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.

Benjamin Franklin

Los genios son los que dicen mucho antes lo que se va a decir mucho después.

Ramón Gómez de la Serna

Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral.

José Ortega y Gasset

Hágase el milagro, y hágalo el diablo.

Refrán

Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.

Montesquieu


Heráclito de Efeso


Los asnos prefieren la paja al oro.


Más vale apagar una injuria que apagar un incendio.


Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.


Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad.


Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.


A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente.


Los perros sólo ladran a quienes no conocen.


El sol es nuevo cada día.


Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco.


Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto.


Sin esperanza se encuentra lo inesperado.


Todo cambia nada es.


Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.


Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen.


Los hombres intentan purificarse manchándose de sangre. Es como si, después de haberse manchado con barro, quisieran limpiarse con barro.


Inmortales, mortales, inmortales. Nuestra vida es la muerte de los primeros y su vida es nuestra muerte.


La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo.


En el círculo se confunden el principio y el fin.


Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre.


Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña.


Son distintas la aguas que cubren a los que entran al mismo río.



Heráclito de Efeso

Heráclito de Efeso, (540 AC-470 AC) Filósofo griego.