Nunca convencerás a un ratón de que un gato negro trae buena suerte.

Graham Greene

¡Qué pena que beber agua no sea un pecado! ¡Qué bien sabría entonces!

Giacomo Leopardi

Al burro muerto, cebada al rabo.

Refrán

El escultor piensa en mármol.

Oscar Wilde

En vano se echa la red ante los ojos de los que tienen alas.

Gabriela Mistral

Una palabra hiere más profundamente que una espada.

Robert Burton

La mente del hombre es de mármol; la de la mujer de cera.

William Shakespeare

El hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.

Jean Jacques Rousseau

Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.

Abraham Lincoln

Las armas son instrumentos para matar y los Gobiernos permiten que la gente las fabrique y las compre, sabiendo perfectamente que un revólver no puede usarse en modo alguno más que para matar a alguien.

Giovanni Papini


Plutarco


Hay maridos tan injustos que exigen de sus mujeres una fidelidad que ellos mismos violan, se parecen a los generales que huyen cobardemente del enemigo, quienes sin embargo, quieren que sus soldados sostengan el puesto con valor.


La amistad es animal de compañía, no de rebaño.


La paciencia tiene más poder que la fuerza.


Los cazadores atrapan las liebres con los perros; muchos hombres atrapan a los ignorantes con la adulación.


La fortuna no está hecha para los poltrones y para alcanzarla, antes que mantenerse bien sentado hay que correr tras ella.


Muchas cosas son las que el tiempo cura, no las que la razón concierta.


El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender.


Un pueblo que quiere ser feliz no ha menester de conquistas.


La omisión del bien no es menos reprensible que la comisión del mal.


El trabajo moderado fortifica el espíritu; y lo debilita cuando es excesivo: así como el agua moderada nutre las plantas y demasiada las ahoga.


Para saber hablar es preciso saber escuchar.


No necesito amigos que cambien cuando yo cambio y asientan cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.


Las arañas atrapan a las moscas y dejan huir a las avispas.


El odio es una tendencia a aprovechar todas las ocasiones para perjudicar a los demás.


Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones mandado por un ciervo.


Quien en zarzas y amores se metiere, entrará cuando quiera, mas no saldrá cuando quisiere.


A veces una broma, una anécdota, un momento insignificante, nos pintan mejor a un hombre ilustre, que las mayores proezas o las batallas más sangrientas.


Disfrutar de todos los placeres es insensato; evitarlos, insensible.


Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.



Plutarco

Plutarco, (50-125) Escritor griego.