Lo que es digno de hacerse, es digno de que se haga bien.

Conde de Chesterfield

El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.

Refrán

La cabra siempre tira al monte.

Refrán

Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.

Oscar Wilde

La verdad padece, pero no perece.

Santa Teresa de Jesús

El problema de ser pobre es que te ocupa todo el tiempo.

Willem de Kooning

La vida es una mala noche en una mala posada.

Santa Teresa de Jesús

El deseo vence al miedo.

Mateo Alemán

Procura hacerte digno de todos los favores, pero no aceptes ninguno.

E. W. Stevens

El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.

Friedrich Nietzsche


Arthur Miller


Todo el que intenta salvar a otra persona con la mentira de un amor sin límite arroja una sombra al rostro de Dios.


El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.


Ningún hombre necesita poco.


Un hombre vulgar puede acabarse lo mismo que un gran hombre.


Hay hombres que no suben después de caer.


No me arrepiento en absoluto de haber corrido todos los riesgos por aquello que me importaba.


El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido.


Los que aman el dinero no lo regalan.


Creo que no es posible vivir sin ideal, ni religión ni sensación de porvenir. Los hospitales estarían llenos de locos.


El gran teatro clásico ya no existe.


Los hombres temen más el sexo que las mujeres.


Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma.


No creo que existan reglas sobre los asuntos del amor y la cantidad de compasión que conllevan.


Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.


La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.


El paso del tiempo condena al olvido la memoria de un país.


Trabaja uno toda la vida para comprar una casa, y cuando, por fin, la casa ya es de uno... no hay quien viva en ella.


La mera idea de que sucedan [los milagros], sin embargo, persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.


¿Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un sótano. Puedes ver la rosa, pero nunca el perfume.



Arthur Miller

Arthur Miller, (1915-2005) Dramaturgo estadounidense.