El hombre juicioso sólo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; todos los demás momentos los dedica a otras cosas.

Bertrand Russell

Dichas que se pierden son desdichas más grandes.

Pedro Calderón de la Barca

La manera más profunda de sentir una cosa es sufrir por ella.

Gustave Flaubert

De los fumadores podemos aprender la tolerancia. Todavía no conozco uno solo que se haya quejado de los no fumadores.

Alessandro Pertini

Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos.

Albert Einstein

La juventud quiere mejor ser estimulada que instruida.

Johann Wolfgang Goethe

La ciencia y la sabiduría, lejos de ser una misma cosa, no tienen entre sí a menudo conexión alguna.

William Cowper

Nada nos puede impedir sentir esta maravillosa felicidad de ser preferidos a otros.

André Maurois

La culpa no está en el sentimiento, sino en el consentimiento.

San Bernardo de Claraval

Filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para su conducta.

Sócrates


Arthur Miller


Todo el que intenta salvar a otra persona con la mentira de un amor sin límite arroja una sombra al rostro de Dios.


El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.


Ningún hombre necesita poco.


Un hombre vulgar puede acabarse lo mismo que un gran hombre.


Hay hombres que no suben después de caer.


No me arrepiento en absoluto de haber corrido todos los riesgos por aquello que me importaba.


El carácter de una persona lo determinan los problemas que no puede eludir y el remordimiento que le provocan los que ha eludido.


Los que aman el dinero no lo regalan.


Creo que no es posible vivir sin ideal, ni religión ni sensación de porvenir. Los hospitales estarían llenos de locos.


El gran teatro clásico ya no existe.


Los hombres temen más el sexo que las mujeres.


Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma.


No creo que existan reglas sobre los asuntos del amor y la cantidad de compasión que conllevan.


Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.


La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.


El paso del tiempo condena al olvido la memoria de un país.


Trabaja uno toda la vida para comprar una casa, y cuando, por fin, la casa ya es de uno... no hay quien viva en ella.


La mera idea de que sucedan [los milagros], sin embargo, persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.


¿Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un sótano. Puedes ver la rosa, pero nunca el perfume.



Arthur Miller

Arthur Miller, (1915-2005) Dramaturgo estadounidense.