Yo siempre seré el futuro Nóbel. Debe ser una tradición escandinava.

Jorge Luis Borges

Nadie puede ser sensato con el estómago vacío.

George Eliot

Un buen amigo es aquel para el cual nuestra vida no tiene secretos y a pesar de todo nos aprecia.

León Daudí

¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida!

Rabindranath Tagore

No soy optimista, quiero ser optimista.

Émile Zola

El socorro en la necesidad, aunque sea poco, ayuda mucho.

Mateo Alemán

El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros.

Katherine Mansfield

No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos.

Albert Einstein

Junta tu frente a la mía y enlaza tu mano, y haz juramentos que mañana ya habrás roto.

Paul Verlaine

La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones es uno de los derechos más preciados por el hombre.

François de la Rochefoucauld


Jaime Luciano Balmes


La razón es un monarca condenado a luchar de continuo con las pasiones sublevadas.


Hasta los sentimientos buenos, si se exaltan en demasía, son capaces de conducirnos a errores deplorables.


¡Ay de los pueblos gobernados por un Poder que ha de pensar en la conservación propia!


Sólo la inteligencia se examina a sí misma.


Ciertos hombres tienen el talento de ver mucho en todo. Pero les cabe la desgracia de ver todo lo que no hay, y nada de lo que hay.


Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia.


Voluntad firme no es lo mismo que voluntad enérgica y mucho menos que voluntad impetuosa.


La pereza, es decir, la pasión de la inacción, tiene, para triunfar, una ventaja sobre las demás pasiones, y es que no exige nada.


Un hombre con pereza es un reloj sin cuerda.


Se ha de leer mucho, pero no muchos libros; ésta es una regla excelente.


El pensar bien no le interesa solamente a los filósofos, sino a las personas más sencillas.


El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a otros.


No es tolerante quien no tolera la intolerancia.


La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de los que se digiere.


Me convencí de que dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón humana, que es el sentido común.  


No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.


El trabajo es un título natural para la propiedad del fruto del mismo, y la legislación que no respete ese principio es intrínsecamente injusta.


Los hombres capaces de alzar y llevar adelante una bandera son muy pocos.



Jaime Luciano Balmes

Jaime Luciano Balmes, (1810-1848) Filósofo y sacerdote español.