Tendremos el destino que no hayamos merecido.

Albert Einstein

Puedes censurar a un amigo en confianza, pero debes alabarlo delante de los demás.

Leonardo Da Vinci

La superstición es la religión de las mentes débiles.

Edmund Burke

Las ideas generales y abstractas son fuente de los más grandes errores humanos.

Jean Jacques Rousseau

Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van.

José Ingenieros

Amar: cambiar de casa el alma.

Constancio C. Vigil

La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.

Magdalena Martínez

¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entre la nada y el todo.

Blaise Pascal

A siete años de un suceso, el suceso ya es otro.

Camilo José Cela

Aunque no sea más que por el mísero afán de descansar, debéis trabajar.

E. W. Stevens

Thomas Hobbes

Thomas Hobbes


Los que aprueban una opinión, la llaman opinión; pero los que la desaprueban la llaman herejía.


La ociosidad es la madre de la filosofía.


En la naturaleza del hombre encontramos tres causas principales de querella: la competencia, la desconfianza y la gloria.


Un hombre libre es aquel que, teniendo fuerza y talento para hacer una cosa, no encuentra trabas a su voluntad.


La ley primera y fundamental de la naturaleza es buscar la paz.


De la igualdad de habilidades surge la igualdad de esperanzas en el logro de nuestros fines.


El que renuncia a un derecho solamente se quita de en medio para poder gozar del mismo sin impedimento de su parte.


Hay muy pocos que sean tan necios que no prefieren gobernarse a sí mismos antes que ser gobernados por otros.


La guerra no consiste sólo en la batalla sino en la voluntad de contender.


Cuando dos hombres desean la misma cosa que no pueden gozar juntos se convierten en enemigos.


La risa no es más que la gloria que nace de nuestra superioridad.


Las nociones de rectitud e ilicitud, justicia e injusticia, no tienen lugar en la guerra.


La base de todas las sociedades grandes y duraderas ha consistido, no en la mutua voluntad que los hombres se tenían, sino en el recíproco temor.


Al deseo, acompañado de la idea de satisfacerse, se le denomina esperanza; despojado de tal idea, desesperación.


Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador.


No buscamos la sociedad por amor a ella misma, sino por los honores o los beneficios que puede reportarnos.


El hombre es un lobo para el hombre.


Las ideas estimulan la mente.



Thomas Hobbes

Thomas Hobbes, (1588-1679) Filósofo y tratadista político inglés.