La abundancia me hizo pobre.

Ovidio

La estupidez insiste siempre.

Albert Camus

Cualquiera puede dominar un sufrimiento, excepto el que lo siente.

William Shakespeare

Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.

Proverbio árabe

Es amor bien pobre el que puede evaluarse.

William Shakespeare

Si eres orgulloso conviene que ames la soledad; los orgullosos siempre se quedan solos.

Amado Nervo

Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta.

Homero

Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad.

Heráclito de Efeso

Perro ladrador, poco mordedor.

Refrán

Los días pueden ser iguales para un reloj, pero no para un hombre.

Marcel Proust


Alejandro Dumas


La vida es fascinante: sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas.


¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe ser fruto de la educación.


Si dais la impresión de necesitar cualquier cosa no os darán nada; para hacer fortuna es preciso aparentar ser rico.


Creemos, sobretodo porque es más fácil creer que dudar, y además porque la fe es la hermana de la esperanza y de la caridad.


No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.


La madres perdonan siempre: han venido al mundo para eso.


Hay mujeres que quieren tanto a sus maridos que, para no usarlos, toman el de sus amigas.


La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.


El hombre nace sin dientes, sin cabello y sin ilusiones. Y muere lo mismo: sin dientes, sin cabellos y sin ilusiones.


¡Aquel tiempo feliz en que éramos tan desgraciados!


Una madre perdona siempre: ha venido al mundo para esto.


El bien es lento porque va cuesta arriba. El mal es rápido porque va cuesta abajo.


Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos; vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada.


Es deber aquello que exigimos de los demás.


Para toda clase de males hay dos remedios; el tiempo y el silencio.


No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.


Todo cabe en lo breve. Pequeño es el niño y encierra al hombre; estrecho es el cerebro y cobija el pensamiento; no es el ojo más que un punto y abarca leguas.



Alejandro Dumas

Alejandro Dumas, (1803-1870) Escritor francés.