El hombre se eleva por la inteligencia, pero no es hombre más que por el corazón.

Henry F. Amiel

El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.

Platón

El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.

Buda

La ciencia es la verdadera escuela moral; ella enseñan al hombre el amor y el respeto a la verdad, sin el cual toda esperanza es quimérica.

Pierre Eugèn Marcellin Berthelot

Todos los asuntos tienen dos asas: por una son manejables, por la otra no.

Epicteto de Frigia

La fortuna juega a favor de una mente preparada.

Louis Pasteur

Los únicos goces puros y sin mezcla de tristeza que le han sido dados sobre la tierra al hombre, son los goces de familia.

Giuseppe Mazzini

Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.

Friedrich Nietzsche

No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.

Napoleón Bonaparte

Hay menos maneras de hacer el amor de lo que se dice, pero más de lo que se cree.

Colette


Alejandro Dumas


La vida es fascinante: sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas.


¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, son tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe ser fruto de la educación.


Si dais la impresión de necesitar cualquier cosa no os darán nada; para hacer fortuna es preciso aparentar ser rico.


Creemos, sobretodo porque es más fácil creer que dudar, y además porque la fe es la hermana de la esperanza y de la caridad.


No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.


La madres perdonan siempre: han venido al mundo para eso.


Hay mujeres que quieren tanto a sus maridos que, para no usarlos, toman el de sus amigas.


La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.


El hombre nace sin dientes, sin cabello y sin ilusiones. Y muere lo mismo: sin dientes, sin cabellos y sin ilusiones.


¡Aquel tiempo feliz en que éramos tan desgraciados!


Una madre perdona siempre: ha venido al mundo para esto.


El bien es lento porque va cuesta arriba. El mal es rápido porque va cuesta abajo.


Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos; vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada.


Es deber aquello que exigimos de los demás.


Para toda clase de males hay dos remedios; el tiempo y el silencio.


No estimes el dinero en más ni en menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo.


Todo cabe en lo breve. Pequeño es el niño y encierra al hombre; estrecho es el cerebro y cobija el pensamiento; no es el ojo más que un punto y abarca leguas.



Alejandro Dumas

Alejandro Dumas, (1803-1870) Escritor francés.