Quizá, el camino más directo para conquistar la fama sea el afirmar con seguridad y pertinencia y, por cuantos modos sea posible, el haberla conquistado.

Giacomo Leopardi

¿Qué es en el fondo actuar, sino mentir? ¿Y qué es actuar bien, sino mentir convenciendo?

Sir Laurence Olivier

Nadie se hizo perverso súbitamente.

Juvenal

Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.

Proverbio japonés

Mi dinamita conducirá a la paz más pronto que mil convenciones mundiales. Tan pronto como los hombres se den cuenta de que, en un instante, ejércitos enteros pueden ser totalmente destruidos, seguramente pactarán una paz dorada.

Alfred Nobel

Lo que pensamos de la muerte sólo tiene importancia por lo que la muerte nos hace pensar de la vida.

Charles de Gaulle

En la naturaleza nada hay superfluo.

Averroes

Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.

Voltaire

El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja, el problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos son complejos.

Fernando Savater

Prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillado.

Emiliano Zapata

Charles Dickens


Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.


Cuando lo hayas encontrado, anótalo.


Hay cuerdas en el corazón humano que sería mejor no hacerlas vibrar.


Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender.


El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.


No está en mi naturaleza ocultar nada. No puedo cerrar mis labios cuando he abierto mi corazón.


Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación.


Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.


Acostumbramos a cometer nuestras peores debilidades y flaquezas a causa de la gente que más despreciamos.


No fracasa en este mundo quien le haga a otro más llevadera su carga.


He aquí una regla fundamental en los negocios: házselo a los demás, puesto que ellos te lo harán a ti.


Hay hombres que parecen tener sólo una idea y es una lástima que sea equivocada.


El número de malhechores no autoriza el crimen.


La caridad comienza en mi casa, y la justicia en la puerta siguiente.


Reflexiona sobre tus bendiciones presentes, de las que todo hombre posee muchas; no sobre tus pasadas penas, de las que todos tienen algunas.


El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.




Charles Dickens, (1812-1870) Escritor británico.