El psicoanálisis es el cubismo de la medicina.

Pío Baroja

Cada vez que las facultades humanas alcanzan su plenitud, necesariamente se expresan mediante el arte.

John Ruskin

La perfección de la propia conducta estriba en mantener cada cual su dignidad sin perjudicar la libertad ajena.

Francis Bacon

El secreto de poner en ridículo a las personas reside en conceder talento a aquellos que no lo tienen.

Cristina II

Pesa las opiniones, no las cuentes.

Lucio Anneo Séneca

Envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo.

Charles Augustin Sainte-Beuve

Las desgracias más temidas son, de ordinario, las que no llegan jamás.

James Russell Lowell

Ningún legado es tan rico como la honestidad.

William Shakespeare

Donde hay niños, existe la Edad de Oro.

Novalis

No soy tan joven como para saberlo todo.

Oscar Wilde

Charles Dickens


Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.


Cuando lo hayas encontrado, anótalo.


Hay cuerdas en el corazón humano que sería mejor no hacerlas vibrar.


Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender.


El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.


No está en mi naturaleza ocultar nada. No puedo cerrar mis labios cuando he abierto mi corazón.


Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación.


Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes.


Acostumbramos a cometer nuestras peores debilidades y flaquezas a causa de la gente que más despreciamos.


No fracasa en este mundo quien le haga a otro más llevadera su carga.


He aquí una regla fundamental en los negocios: házselo a los demás, puesto que ellos te lo harán a ti.


Hay hombres que parecen tener sólo una idea y es una lástima que sea equivocada.


El número de malhechores no autoriza el crimen.


La caridad comienza en mi casa, y la justicia en la puerta siguiente.


Reflexiona sobre tus bendiciones presentes, de las que todo hombre posee muchas; no sobre tus pasadas penas, de las que todos tienen algunas.


El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.




Charles Dickens, (1812-1870) Escritor británico.