Indudablemente la época más feliz del matrimonio es la luna de miel; lo malo es que para repetirla, han de suceder cosas muy desagradables.

Noel Clarasó

Una cosa es haber andado más camino y otra, haber caminado más despacio.

San Agustín de Hipona

Para hacerse una posición en el mundo, es preciso hacer todo lo posible para hacer creer que ya se tiene.

François de la Rochefoucauld

Hermanos, no temáis al pecado de los hombres; amad al hombre aún en su pecado, pues un tal amor aseméjase a Dios.

Fiodor Dostoievski

Nadie debe viajar hasta que no haya aprendido el idioma del país que visita. De lo contrario se convierte voluntariamente en un bebé, tan indefenso y ridículo.

Ralph Waldo Emerson

El hombre que se ríe de todo es que todo lo desprecia. La mujer que se ríe de todo es que sabe que tiene una dentadura bonita.

Enrique Jardiel Poncela

Es preciso que la filosofía sea un saber especial, de los primeros principios y de las primeras causas.

Aristóteles

El amor a lo don Juan no es más que afición a la caza.

André Maurois

La familia es un complemento nuestro, complemento mayor que nosotros, anterior a nosotros y que nos sobrevivirá con lo mejor de nosotros.

Alphonse de Lamartine

Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero.

Charles-Maurice Talleyrand Périgord

Mario Benedetti


Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.


Un torturador no se redime suicidándose, pero algo es algo.


La muerte es una traición de Dios.


Yo amo, tú amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad.


Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida.


El amor no es repetición. Cada acto de amor es un ciclo en sí mismo, una órbita cerrada en su propio ritual. Es, cómo podría explicarte, un puño de vida.


Es a veces un paraíso perdido, pero otras, es un infierno de mierda.


Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.


Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.


Un sociólogo norteamericano dijo hace más de treinta años que la propaganda era una formidable vendedora de sueños, pero resulta que yo no quiero que me vendan sueños ajenos, si no sencillamente que se cumplan los míos.


Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza.


Acá hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.


No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable.


Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.


Cómo la necesito. Dios había sido mi más importante carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios.


La infancia es un privilegio de la vejez. No sé por qué la recuerdo actualmente con más claridad que nunca.




Mario Benedetti, (1920-2009) Escritor y poeta uruguayo.