Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para bien vivir.

Mateo Alemán

El hombre es un animal político.

Aristóteles

El arte de agradar es el arte de engañar.

Marqués de Vauvenargues

El escritor sólo puede interesar a la humanidad cuando en sus obras se interesa por la humanidad.

Miguel de Unamuno

Un hijo es un acreedor dado por la naturaleza.

Stendhal

El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo.

Gilbert Keith Chesterton

Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio.

Octavio Paz

La vida es un juego del que nadie puede en un momento retirarse llevándose sus ganancias.

André Maurois

Si dices la verdad, no tendrás que acordarte de nada.

Mark Twain

Muchos de ellos, por complacer a tiranos, por un puñado de monedas, o por cohecho o soborno están traicionando y derramando la sangre de sus hermanos.

Emiliano Zapata

Mario Benedetti


Algunas cosas del pasado desaparecieron pero otras abren una brecha al futuro y son las que quiero rescatar.


Un torturador no se redime suicidándose, pero algo es algo.


La muerte es una traición de Dios.


Yo amo, tú amas, el ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad.


Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida.


El amor no es repetición. Cada acto de amor es un ciclo en sí mismo, una órbita cerrada en su propio ritual. Es, cómo podría explicarte, un puño de vida.


Es a veces un paraíso perdido, pero otras, es un infierno de mierda.


Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas.


Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.


Un sociólogo norteamericano dijo hace más de treinta años que la propaganda era una formidable vendedora de sueños, pero resulta que yo no quiero que me vendan sueños ajenos, si no sencillamente que se cumplan los míos.


Nunca pensé que en la felicidad hubiera tanta tristeza.


Acá hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.


No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable.


Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.


Cómo la necesito. Dios había sido mi más importante carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios.


La infancia es un privilegio de la vejez. No sé por qué la recuerdo actualmente con más claridad que nunca.




Mario Benedetti, (1920-2009) Escritor y poeta uruguayo.