El libro gobierna a los hombres y es el maestro del porvenir.

Raymond Poincaré

La verdad se parece mucho a la falta de imaginación.

Enrique Jardiel Poncela

Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad exasperante.

Oscar Wilde

No es la blancura de los cabellos la que comunica prudencia.

Menandro de Atenas

No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.

Jacinto Benavente

Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.

Alejandro Casona

Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.

Benjamin Franklin

A los tímidos y a los indecisos todo les resulta imposible, porque así se lo parece.

Walter Scott

Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud.

Juan Pablo II

El hombre nunca mira al cielo porque siempre lo tiene a la vista.

Jean de Monet


Hermann Hesse


La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero.


Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca, el amor es más fuerte que la violencia.


He sido un hombre que busca y aun lo sigo siendo, pero ya no busco en las estrellas y en los libros, sino en las enseñanzas de mi sangre.


La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla.


Sin el animal que habita dentro de nosostros somos ángeles castrados.


Los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y le son útiles.


Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos.


La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros.


Hay quienes se consideran perfectos, pero es sólo porque exigen menos de sí mismos.


Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible.


La práctica debería ser producto de la reflexión, no al contrario.


Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros.


Cuando alguien que de verdad necesita algo lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello.


No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos.


Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.



Hermann Hesse

Hermann Hesse, (1877-1962) Escritor suizo, de origen alemán.