A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada.

Winston Churchill

El lenguaje ha de ser matemático, geométrico, escultórico. La idea ha de encajar exactamente en la frase, tan exactamente que no pueda quitarse nada de la frase sin quitar eso mismo de la idea.

José Martí

La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.

George Orwell

El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho.

Jorge Luis Borges

En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.

Karl Wilhelm Von Humboldt

Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve.

Oscar Wilde

La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.

Sócrates

Si no logras desarrollar toda tu inteligencia, siempre te queda la opción de hacerte político.

Gilbert Keith Chesterton

Hay quien pone en duda el porvenir del ideal de la libertad. Nosotros respondemos que tiene más que un porvenir: posee eternidad.

Benedetto Croce

No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto.

Baltasar Gracián


Erasmo de Rotterdam


Una buena gran parte del arte del bien hablar consiste en saber mentir con gracia.


Mejor es prevenir que curar.


En el estudio no existe la saciedad.


Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse de nada lo es de estúpidos.


La felicidad consiste, principalmente, en conformarse con la suerte; es querer ser lo que uno es.


Para el hombre dichoso todos los países son su patria.


La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa.


La filosofía es una meditación de la muerte.


La sabiduría de este mundo es la madre y raíz de todos los males.


La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.


Los zorros usan muchos trucos. Los erizos, sólo uno. Pero es el mejor de todos.


En el país de los ciegos el tuerto es el rey.


El colmo de la estupidez es aprender lo que luego hay que olvidar.


El que conoce el arte de vivir consigo mismo ignora el aburrimiento.



Erasmo de Rotterdam

Erasmo de Rotterdam, (1469-1536) Humanista neerlandés.