La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque yo formo parte de la humanidad; por tanto nunca mandes a nadie a preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti.

John Donne

Nunca he permitido que la escuela entorpeciese mi educación.

Mark Twain

Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.

Fernando Pessoa

Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto.

Lucio Anneo Séneca

La vida es dulce o amarga; es corta o larga. ¿Qué importa? El que la goza la halla corta, y el que la sufre la halla larga.

Ramón de Campoamor

En un minuto hay muchos días.

William Shakespeare

El trabajo hecho con gusto y con amor, siempre es una creación original y única.

Roberto Sapriza

La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres.

Manuel Azaña

Volvamos a esos días felices en los que había héroes.

Bette Davis

Siempre es bueno dar consejos, pero darlos buenos es fatal.

Oscar Wilde


Edmund Burke


Agradar cuando se recaudan impuestos y ser sabio cuando se ama son virtudes que no han sido concedidas a los hombres.


El amor celoso enciende su antorcha en el fuego de las furias.


La sociedad humana constituye una asociación de las ciencias, las artes, las virtudes y las perfecciones. Como los fines de la misma no pueden ser alcanzados en muchas generaciones, en esta asociación participan no sólo los vivos, sino también los que han muerto y los que están por nacer.


Las personas que nunca se preocupan por sus antepasados jamás mirarán hacia la posteridad.


Ningún grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ningún grupo puede actuar en concierto si falta la confianza; ningún grupo puede actuar con confianza si no se halla ligado por opiniones comunes, afectos comunes, intereses comunes.


Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud.


La libertad abstracta, al igual que otras simples abstracciones, no puede ser encontrada.


Nunca puedes planear el futuro a través del pasado.


La superstición es la religión de las mentes débiles.


El pueblo no renuncia nunca a sus libertades sino bajo el engaño de una ilusión.


La tiranía de una multitud es una tiranía multiplicada.


El favoritismo nos grava más pesadamente que muchos millones de deuda.


Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.


El que lucha contra nosotros nos refuerza los nervios y perfecciona nuestra habilidad.



Edmund Burke

Edmund Burke, (1729-1797) Político y escritor irlandés.