Quien me insulta siempre, no me ofende jamás.

Victor Hugo

La elocuencia es una pintura del pensamiento, y por esto los que después de haber pintado añaden algo más, hacen un cuadro en lugar de un retrato.

Blaise Pascal

La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado.

Stefan Zweig

Gobernar es rectificar.

Confucio

La habilidad es a la astucia lo que la destreza a la estafa.

Chamfort

Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga.

Denis Diderot

Cuando hay un exceso de amor, el hombre pierde su honor y su valía.

Eurípides de Salamina

Yo creo en las familias numerosas: toda mujer debería tener al menos tres maridos.

Zsa Zsa Gabor

Yo soy yo y mi circunstancia.

José Ortega y Gasset

Todo impuesto debe salir de lo superfluo, y no de lo necesario.

Gaspar Melchor de Jovellanos


Georges Benjamin Clemenceau


Es preciso saber lo que se quiere; cuando se quiere, hay que tener el valor de decirlo, y cuando se dice, es menester tener el coraje de realizarlo.


La diferencia entre un civil y un militar es que el primero siempre puede militarizarse, pero el segundo rara vez puede civilizarse.


Gobernar dentro de un régimen democrático sería mucho más fácil si no hubiera que ganar constantemente elecciones.


Cuando un político muere, mucha gente acude a su entierro. Pero lo hacen para estar completamente seguros de que se encuentra de verdad bajo tierra.


Eso que llaman verdad no es más que la eliminación de errores.


El hombre absurdo es el que no cambia nunca.


Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.


Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra.


Todos los cementerios del mundo están llenos de gente que se consideraba imprescindible.


Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro.


La vida del hombre es interesante principalmente si ha fracasado. Eso indica que trató de superarse.


Los hechos son el principio, el medio, el fin; hace un daño irreparable descansar sobre grandes discursos.


La guerra es un asunto demasiado grave para confiárselo a los militares.



Georges Benjamin Clemenceau

Georges Benjamin Clemenceau, (1841-1929) Político y periodista francés.