Las almas más grandes son tan capaces de los mayores vicios como de las mayores virtudes.

René Descartes

No basta con ser joven. Es preciso estar borracho de juventud. Con todas sus consecuencias.

Alejandro Casona

¿Qué hace falta para ser feliz? Un poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu.

André Maurois

Antes hay que desconfiar del que busca razones por las que nos beneficia, que del que nos beneficia sin buscar razones.

Miguel de Unamuno

La injusticia, siempre mala, es horrible ejercida contra un desdichado.

Concepción Arenal

¡Los suspiros son aire y van al aire! ¡Las lágrimas son agua y van al mar! Dime, mujer, cuando el amor se olvida ¿sabes tú adónde va?

Gustavo Adolfo Bécquer

Perdonar es no tener demasiado en cuenta las limitaciones y defectos del otro, no tomarlas demasiado en serio, sino quitarles importancia, con buen humor, diciendo: ¡sé que tú no eres así!

Robert Spaemann

Los deseos deben obedecer a la razón.

Marco Tulio Cicerón

Cuando el peligro parece ligero, deja de ser ligero.

Francis Bacon

Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas.

Benjamin Franklin


Robert Lee Frost


La mitad del mundo tiene algo que decir, pero no puede; la otra mitad no tiene nada que decir, pero no calla.


El jurado está compuesto por doce personas elegidas para decidir quien tiene el mejor abogado.


En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: Sigue adelante.


El mejor camino para salir es siempre a través.


La felicidad recupera en altura lo que le falta en longitud.


El cerebro es un órgano maravilloso. Comienza a trabajar nada más levantarnos y no deja de funcionar hasta entrar en la oficina.


Un poema comienza en deleite y termina en sabiduría.


Hay que amar lo que es digno de ser amado y odiar lo que es odioso, mas hace falta buen criterio para distinguir entre lo uno y lo otro.


Escribir en verso libre es como jugar al tenis con la red abajo.


A la pista de tenis se va a jugar al tenis, no a ver si las líneas son rectas.


En un bosque se bifurcaron dos caminos, y yo... Yo tomé el menos transitado. Esto marcó toda la diferencia.


De haber escrito mi propio epitafio este hubiese sido: Tuve una riña de enamorados con el mundo.



Robert Lee Frost

Robert Lee Frost, (1874-1963) Poeta estadounidense.