El idioma del corazón es universal: sólo se necesita sensibilidad para entenderlo y hablarlo.

Charles Pinot Duclós

Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender.

José Ortega y Gasset

Una fe que no pueda sobrevivir la colisión con la verdad no vale muchos arrepentimientos.

Arthur C. Clarke

Languidece la virtud sin adversarios.

Lucio Anneo Séneca

Qué inapropiado llamar Tierra a este planeta, cuando es evidente que debería llamarse Océano.

Arthur C. Clarke

Al mirar hacia atrás, el crítico ve la sombra de un eunuco. ¿Quién sería crítico si pudiera ser escritor?

George Steiner

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista, Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata, Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista, Cuando vinieron a buscar a los judíos, no protesté, porque yo no era judío, Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.

Martin Niemoeller

El sentido del humor consiste en saber reírse de las propias desgracias.

Alfredo Landa

Tanta prisa tenemos por hacer, escribir y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad, que olvidamos lo único realmente importante: vivir.

Robert Louis Stevenson

Mientras haya libros no existe el pasado.

Edward George Bulwer-Lytton


John Stuart Mill


Un discípulo de quien jamás se pide nada que no pueda hacer, nunca hace todo lo que puede.


Nunca, en verdad, vacilé en la convicción de que la felicidad es la prueba de toda regla de conducta y el fin de la vida.


No existe una mejor prueba del progreso de una civilización que la del progreso de la cooperación.


Todo aquello que sofoca la individualidad, sea cual sea el nombre que se le dé, es despotismo.


Es mejor ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfecho.


Las leyes no se mejorarían nunca si no existieran numerosas personas cuyos sentimientos morales son mejores que las leyes existentes.


El genio sólo puede respirar libremente en una atmósfera de libertad.


La convicción profunda de un hombre le substrae a los ataques del ridículo.


La originalidad es la única cosa cuya utilidad no pueden comprender los espíritus vulgares.


Como fuerza social, un individuo con una idea vale por noventa y nueve con un solo interés.


Pregúntate si eres feliz y dejarás de serlo.



John Stuart Mill

John Stuart Mill, (1806-1873) Filósofo y economista inglés.