El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.

Sócrates

Conocer a un hombre y conocer lo que tiene dentro de la cabeza, son asuntos distintos.

Ernest Hemingway

La vida nos enseña que no podemos ser felices sino al precio de cierta ignorancia.

Anatole France

Cierto que en el mundo de los hombres nada hay necesario, excepto el amor.

Johann Wolfgang Goethe

Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.

Antonio Machado

La precipitación y la superficialidad son las enfermedades crónicas del siglo.

Aleksandr Isayevich Solzhenitsin

Luchar contra nuestro destino sería un combate como el del manojo de espigas que quisiera resistirse a la hoz.

Lord Byron

Pasión más viva que la amistad es el odio.

Marqués de Vauvenargues

Un postre sin queso es como una doncella hermosa, pero tuerta.

Anthelme Brillat-Savarín

Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.

Groucho Marx


Oliver Wendell Holmes


El ruido de un beso no es tan retumbante como el de un cañón, pero su eco dura mucho más.


Lo peor de las mansiones modernas es que no tienen lugar para los fantasmas.


La fama suele alcanzar a aquellos que están pensando en otra cosa.


La memoria es como una red: uno la encuentra llena de peces al sacarla del arroyo, pero a través de ella pasaron cientos de kilómetros de agua sin dejar rastro.


Toda lengua es un templo en el que está encerrada el alma del que habla.


Lo que está delante de nosotros y lo que está detrás es poco importante comparado con lo que reside en nuestro interior.


El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.


Aquello que sale del corazón, lleva el matiz y el calor de su lugar de origen.


Ningún amor es más verdadero que aquel que muere sin haber sido revelado.


La ciencia es un magnífico mobiliario para el piso superior de un hombre, siempre y cuando su sentido común esté en la planta baja.


No pongas tu interés en el dinero, pero pon tu dinero a interés.



Oliver Wendell Holmes

Oliver Wendell Holmes, (1809-1894) Poeta y humorista estadounidense.