Es bueno seguir la pendiente con tal que sea subiendo.

André Gide

La democracia no es el silencio, es la claridad con que se exponen los problemas y la existencia de medios para resolverlos.

Enrique Múgica Herzog

Si es absolutamente necesario que el arte o el teatro sirvan para algo, será para enseñar a la gente que hay actividades que no sirven para nada y que es indispensable que las haya.

Eugene Ionesco

Una vez llegada la desgracia, de nada sirve quejarse.

Esopo

¿Qué es, pues el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; si quiero explicarlo a quien me lo pide, no lo sé.

San Agustín de Hipona

El ritmo es lo que hace a la poesía persuasiva y no informativa.

José Hierro

Como un mar, alrededor de la soleada isla de la vida, la muerte canta noche y día su canción sin fin.

Rabindranath Tagore

El valor de una idea no tiene nada que ver con la sinceridad del hombre que la expresa.

Oscar Wilde

El pensamiento está libre de impuestos.

Martin Lutero

No es tan culpable el que desconoce un deber como el que lo acepta y lo pisa.

Concepción Arenal


José Saramago


Las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si están allí es para que podamos llegar al otro margen, el otro margen es lo que importa.


Nuestra única defensa contra la muerte es el amor.


El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete. Vamos avanzando, parando y retrocediendo según sus órdenes. Nuestro error es imaginar que podemos buscarle las vueltas.


Hay quien me niega el derecho de hablar de Dios, porque no creo. Y yo digo que tengo todo el derecho del mundo. Quiero hablar de Dios porque es un problema que afecta a toda la humanidad.


La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva.


Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos.


No me preocupa la muerte, me disolveré en la nada.


Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay.


Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor.


No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.


Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.



José Saramago

José Saramago, (1922-2010) Escritor portugués.