Casi todos los crímenes que castiga la ley se deben al hambre.

René de Chateaubriand

A los tímidos y a los indecisos todo les resulta imposible, porque así se lo parece.

Walter Scott

En los mejores días del arte no existían los críticos del arte.

Oscar Wilde

Cuando un hombre quiere matar a un tigre, lo llama deporte; cuando es el tigre quien quiere matarle a él, lo llama ferocidad.

George Bernard Shaw

Yo devoro mi existencia con un apetito insaciable. Cómo terminará todo esto, lo ignoro.

Pier Paolo Pasolini

La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión.

Emilia Pardo Bazán

Nada es más útil al hombre que aquellas artes que no tienen ninguna utilidad.

Ovidio

Cuando se ama es el corazón quien juzga.

Joseph Joubert

Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.

Proverbio italiano

La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.

Voltaire


Conde de Rivarol


Hay personas a las que la fortuna no les procura más que miedo de perderla.


El ser humano es el único animal capaz de hacer fuego. Esto le ha procurado su dominio sobre la Tierra.


Es necesario tener el apetito del pobre para gozar la fortuna del rico.


La razón se compone de verdades que hay que decir y verdades que hay que callar.


El gato no nos acaricia, se acaricia contra nosotros.


Lo horrible de este mundo es que buscamos con el mismo ardor el hacernos felices y el impedir que los demás lo sean.


La esperanza es un empréstito que se le hace a la felicidad.


La preocupación es un juicio que espera las pruebas.


Desgraciadamente, hay virtudes que sólo los ricos pueden cultivar.


Las ideas son capitales que sólo ganan intereses entre las manos del talento.



Conde de Rivarol

Conde de Rivarol, (1753-1801) Escritor francés.