La neutralidad, como principio inmutable, es una prueba de debilidad.

Lajos Kossuth

El corazón es lo primero que vive en la estructura del animal y lo último que muere. En él tiene su comienzo y su término la vida.

Juan Luis Vives

Cuando estamos más ocupados es cuando tenemos más tiempo para divertirnos.

William Hazlitt

Las cosas más bellas y mejores en el mundo, no pueden verse ni tocarse pero se sienten en el corazón.

Helen Adams Keller

Cuando más desquiciada está la vida de la mente, más abandonada a sí misma queda la máquina de la materia.

Johann Wolfgang Goethe

Las pasiones alteran momentáneamente la índole de los hombres, pero no la destruyen.

Gaspar Melchor de Jovellanos

El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.

Epicteto de Frigia

A caballo regalado, no le mires el diente.

Refrán

La vida no pertenece al hombre. Le sobrepasa porque ha sido recibida de Dios. Es sagrada. Ningún hombre puede disponer de ella a su antojo.

Pablo VI

Es difícil juzgar la belleza: la belleza es un enigma.

Fiodor Dostoievski


Anthelme Brillat-Savarín


La suerte de las naciones depende de su manera de alimentarse.


Aquellos que padecen una indigestión o una borrachera no saben lo que es comer ni lo que es beber.


Convidar es asumir la responsabilidad del bienestar del convidado durante el tiempo que está bajo nuestro techo.


En la mesa nadie se aburre durante la primera hora.


El que recibe a sus amigos y no presta ningún cuidado personal a la comida que ha sido preparada, no merece tener amigos.


Un postre sin queso es como una doncella hermosa, pero tuerta.


Se aprende a ser cocinero, pero se nace catador.


Lo que distingue al hombre inteligente de los animales es el modo de comer.


La cualidad indispensable para un buen cocinero es la puntualidad, pero es también la de los invitados.


Dime lo que comes y te diré quién eres.



Anthelme Brillat-Savarín

Anthelme Brillat-Savarín, (1755-1826) Gastrónomo y escritor francés.