¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia.

Epicuro de Samos

El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.

Baltasar Gracián

La Ilusión despierta el empeño y solamente la paciencia lo termina.

Anónimo

Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable.

Michel Eyquem de Montaigne

He aquí una regla fundamental en los negocios: házselo a los demás, puesto que ellos te lo harán a ti.

Charles Dickens

Lo que en la juventud se aprende, toda la vida dura.

Francisco de Quevedo

Enseñemos a perdonar; pero enseñemos también a no ofender. Sería más eficiente.

José Ingenieros

Boda buena, boda mala, el martes en tu casa

Refrán

Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.

Charles Dickens

La paternidad y los espejos son abominables porque multiplican el número de los hombres.

Jorge Luis Borges

Ludwig van Beethoven


¡Actúa en vez de suplicar. Sacrifícate sin esperanza de gloria ni recompensa! Si quieres conocer los milagros, hazlos tú antes. Sólo así podrá cumplirse tu peculiar destino.


Me apoderaré del destino agarrándolo por el cuello. No me dominará.


El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad.


Haz lo necesario para lograr tu más ardiente deseo, y acabarás lográndolo.


El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación.


No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido.


La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía.


Todavía no se han levantado las barreras que le digan al genio: "De aquí no pasarás".


Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo.


Hacer felices a otros hombres: no hay nada mejor ni más bello.




Ludwig van Beethoven, (1770-1827) Compositor y músico alemán.