Sólo una persona inepta rinde siempre al máximo de sus posibilidades.

William Somerset Maugham

La risa no es más que la gloria que nace de nuestra superioridad.

Thomas Hobbes

Conclusión es el lugar donde llegaste cansado de pensar.

Anónimo

El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: es indiferente.

Carl Sagan

Una amistad noble es una obra maestra a dúo.

Paul Charles Bourget

La hermosura es una tiranía de corta duración.

Sócrates

¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo.

Amado Nervo

No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros.

Paulo Coelho

Los males llegan volando y se alejan renqueando.

Voltaire

Definitivamente habrá que rendirse a la evidencia de que este mundo está loco.

Sacha Guitry

Blaise Pascal


Sólo conviene la mediocridad. Esto lo ha establecido la pluralidad, y muerde a cualquiera que se escapa de ella por alguna parte.


La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.


La conciencia es el mejor libro moral que tenemos.


El hombre es naturalmente crédulo, incrédulo; tímido, temerario.


Lo último que uno sabe es por donde empezar.


¿Puede haber algo más ridículo que la pretensión de que un hombre tenga derecho a matarme porque habita al otro lado del agua y su príncipe tiene una querella con el mío aunque yo no la tenga con él?.


Sólo hay dos clases de personas coherentes: los que gozan de Dios porque creen en él y los que sufren porque no le poseen.


Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo.


Una de las principales enfermedades del hombre es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber.


A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre.


El hombre está dispuesto siempre a negar todo aquello que no comprende.


La justicia sobre la fuerza, es la impotencia, la fuerza sin justicia es tiranía.


Cuando leemos demasiado deprisa o demasiado despacio, no entendemos nada.


Para quienes no ansían sino ver, hay luz bastante; más para quienes tienen opuesta disposición, siempre hay bastante oscuridad.


La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.


Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón.


Toda religión que no afirme que Dios está oculto, no es verdadera.


Las cuerdas que amarran el respeto de unos por otros son, en general, cuerdas de necesidad.


Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.


Sabed que el hombre supera infinitamente al hombre.  


La moral es la ciencia por excelencia; es el arte de vivir bien y de ser dichoso.


No es bueno ser demasiado libre. No es bueno tener todo lo que uno quiere.


Ni la contradicción es indicio de falsedad, ni la falta de contradicción es indicio de verdad.


El rey está rodeado de gentes que no piensan sino en divertirlo y en impedir que piense en sí mismo. Porque, por muy rey que sea, es desgraciado si piensa en ello.


El corazón tiene razones que la razón ignora.


Sólo conozco dos tipos de personas razonables: las que aman a Dios de todo corazón porque le conocen, y las que le buscan de todo corazón porque no le conocen.


La elocuencia es una pintura del pensamiento, y por esto los que después de haber pintado añaden algo más, hacen un cuadro en lugar de un retrato.


Por muchas riquezas que el hombre posea y por grandes que sean la salud y las comodidades que disfrute, no se siente satisfecho si no cuenta con la estimación de los demás.


Descripción del hombre: dependencia, deseo de independencia, necesidad.


El primer efecto del amor es inspirar un gran respeto; se siente veneración por quien se ama.


La naturaleza tiene perfecciones para demostrar que es imagen de Dios e imperfecciones para probar que sólo es una imagen.


He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta.


La grandeza de un hombre está en saber reconocer su propia pequeñez.


¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?


Aquel que duda y no investiga, se torna no sólo infeliz, sino también injusto.


El espíritu cree naturalmente y la voluntad naturalmente ama; de modo que, a falta de objetos verdaderos, es preciso apegarse a los falsos.


Los hombres creen buscar sinceramente el reposo, y en realidad no buscan sino agitación.


Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.


Muy débil es la razón sino llega a comprender que hay muchas cosas que la sobrepasan.


La reina del mundo es la fuerza y no la opinión; pero es la opinión quien usa de la fuerza.


Los que poseen el espíritu de discernimiento saben cuanta diferencia puede mediar entre dos palabras parecidas, según los lugares y las circunstancias que las acompañen.


¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entre la nada y el todo.


En las religiones es preciso ser sinceros; verdaderos paganos, verdaderos judíos, verdaderos cristianos.


Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa.


No poseemos la verdad ni el bien nada más que en parte y mezclados con la falsedad y con el mal.


No vivimos nunca, sino que esperamos vivir; y disponiéndonos siempre a ser felices, es inevitable que no lo seamos nunca.


Dicen que el hábito es una segunda naturaleza. Quien sabe, empero, si la naturaleza no es primero un hábito.


Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente.


El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene.


¿Quién se siente desgraciado por no ser rey, sino un rey destronado?


Nuestra imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad.


El arte de persuadir consiste tanto en el de agradar como en el de convencer; ya que los hombres se gobiernan más por el capricho que por la razón.


Es sin duda un mal, estar lleno de defectos; pero es todavía un mal mayor estar lleno de ellos y no quererlo reconocer, porque es añadir todavía el de una ilusión voluntaria.


El mundo está lleno de buenas máximas; sólo falta aplicarlas.


Nuestra naturaleza está en movimiento. El reposo absoluto es la muerte.


Estando siempre dispuestos a ser felices, es inevitable no serlo alguna vez.


La desgracia descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir.


La mayoría de los males les vienen a los hombres por no quedarse tranquilos en casa.


Es miserable saberse miserable, pero es ser grande reconocer que se es miserable.


Es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar el pensamiento de la muerte.


Poca cosa nos consuela porque poca cosa nos aflige.




Blaise Pascal, (1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.